¡Al loro…!

Estaba un viejito sentado en  un banco de una plaza, cuando un muchacho se sienta a su lado  con los pelos tiesos y teñidos de azul, rojo,  amarillo y verde. El viejo se queda mirándolo un rato,  atónito; hasta que el chaval le dice:

–  Qué pasa gilipollas? ,  ¿Qué miras con esa cara,  nunca has hecho una locura en tu vida?

A lo que el  viejo, sin exaltarse, le contesta:

– Sí, una vez me emborraché  y me pasé con una cacatúa… Y justamente me preguntaba…. ¿No serás mi hijo?

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

2 pensamientos sobre “¡Al loro…!

  1. Ante un “intento” de agresión verbal, una fina ironía… y si es física con una fina cintura intelectual se evitan algunos golpes. Pero hay que estar preparado para una defensa más contundente. 😉

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