¡Short Fuel!

ScreenShot021

(autor: Kimerius. Ver galería Flickr)

Hablar con un controlador aéreo, más aún cuando es tu amigo, siempre aporta mayor conocimiento y comprensión a quien está “del otro lado” de la emisora de un avión. (Va por vosotros, controladores y pilotos)

La voz serena, el vector de ayuda, la autorización precisa de un controlador siempre demuestra algo más que un trabajo en equipo del que todos sacamos el beneficio de LA SEGURIDAD.

A veces podría dar la impresión de que, lo que un piloto quiere, se lo conceda un controlador de mala gana. No es así. siempre están ahí para ayudar y colaborar en la operación Segura, Eficaz y Rápida. Pero en esas ocasiones en que el tráfico no lo permite, tienen que hacer su trabajo de manera totalmente imparcial olvidando lo que uno u otro avión querría, y dirigiendo el tráfico en función de criterios profesionales, sin perjudicar a nadie “por capricho”.

Cuando ocurre algo que fuerza al control de tráfico aéreo, a cambiar una configuración de pista, o la meteorología es tan mala como para que todo el sistema de aproximaciones y despegues haya de hacerse mediante vectores radar, la sobrecarga de trabajo que se le echa encima a todo el equipo de controladores no es ningún regalito. Claro que los pilotos siempre pensamos que nosotros somos los que estamos ahí arriba, comiéndonos los marrones propios o derivados de un mal día, y no nos falta razón pero…

La picaresca para abreviar el vuelo es muy variada, depende del grado de morro del colega, o de la necesidad real que tenga para tapar sus propios errores iniciales. Una de esas causas podría ser un cálculo erróneo del combustible que llevas a bordo. Un simple error en una suma te ha podido llevar a cargar menos combustible del deseado, seguro que nada grave, pero a veces 200 kg. de más o de menos son muy importantes, ¿a que sí?.

Estamos en unos momentos muy “duros”, donde las empresas hacen hincapié en no repostar ni un sólo kg. de combustible que no sea el estrictamente necesario. Evidentemente este tipo de “recomendaciones” se hace de manera verbal, porque si ocurre algo, la empresa no es responsable sino que sólo lo es el propio piloto…

Así que con toda probabilidad estén ocurriendo cosas como la que me comentaba un amigo del control de Barcelona. Le ocurrió recientemente y con una compañía de las que podríamos definir como “SERIAS”, quiero decir de las que su operación ha sido siempre correcta y, no hace mucho, de las llamadas de bandera de un país miembro de la comunidad europea, no importa cuál de ellas sino el porqué.

En un cambio de pistas por dirección del viento, en el Prat, comenzaron a desviar los aviones hacia un nuevo fijo de aproximación. Puesto que como todos sabeis ello conlleva al principio un cierto conflicto entre las rutas de aproximación y salidas, suele generar una pequeña demora que normalmente no va superar unos minutos, pero que puede llegar a ser superior a diez o quince minutos.

A este avión extranjero le dieron un vector para proceder hacia el sur e incorporarse a las esperas sobre un fijo próximo a la costa. El piloto requirió una estimada para iniciar su aproximación y, al darle un margen máximo de unos diez minutos, su respuesta fué: ¡No tenemos combustible para asumir esa demora!…

Al comentar esta anécdota hice mis cábalas con él y sólo llegué a dos posibles supuestos.

– El piloto era un cahondo pícaro, que intentaba “influir” en el controlador para que abreviara su aproximación. Estoy convencido de que sería así porque la otra posibilidad me pone los pelos de punta.

– Era real y no quería declarar las palabras mágicas de: “SHORT FUEL”, que le darían prioridad absoluta como emergencia por escasez de combustible.

Ciertamente ningún piloto querría declarar este tipo de emergencias porque de entrada se supone que habría sido su “culpa”. Seguramente no sería culpable pero sí responsable, así que salvo extrema necesidad cuesta mucho tomar la decisión de declararse en emergencia por ello.

Desde mi sillón, Luis, digo a todos que esto está pasando. Que se está forzando a las tripulaciones a ser tan exquisitos con el repostaje de combustible, que a poquito que se modifiquen las circunstancias, nos vamos a encontrar próximos al short fuel en no pocos casos. Y entonces ¿qué?.

Como siempre la solución a este tipo de situaciones es muy fácil: Declarar la emergencia con toda la tranquilidad del mundo. Hacer el informe correspondiente ante las autoridades aeronaúticas. Asumir que has operado al límite de los requerimientos legales y que te ha salido mal la jugada.

Después esperar a que te sancionen por haber “levantado la liebre”, esperar que tus colegas hagan lo mismo que tú y desear que a la tercera ocasión en que se produzca la misma situación en esa compañía se abra una investigación oficial sobre las causas operativas que hacen incrementar ese tipo de incidentes con declaración de emergencia.

El resto corre de cuenta de la Inspección de Aviación Civil, pero al menos los pilotos habrán salvado una vez más su responsabilidad, su profesionalidad y su seguridad.

El pobre controlador que está velando por todos en su turno, no tiene por qué interpretar la voz de un piloto que dice no tener combustible. O TIENE  o NO TIENE, pero haciendo papeles alguien tendrá que dar explicaciones.

Así lo veo yo, y así lo cuento. Las opiniones en contra, seguro que vienen del miedo a que un piloto sea represaliado por su empresa. Pero eso es una suposición mía también… ¿Tenemos combustible de verdad?

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

3 pensamientos sobre “¡Short Fuel!

  1. Bueno Carlos, “agradezco” tus alusiones a mí, si que te “chinché” bien, eh? Públicamente te pido disculpas por no haberme informado sobre tu persona antes de dirigirme a ti. Sinceramente, me avergüenzo de ello aunque no de lo que argumenté.

    Sobre este tema no puedo decir mucho. Tengo la suerte, una vez más, de volar en una empresa que nos hace ver qué de importante es en las cuentas de la empresa el llevar combustible innecesario en el avión de forma rutinaria, pero que jamás, ni a mí ni a mis compañeros (que yo sepa), no han dicho nada por cargar 1.000kgs o más de combustible si lo hemos considerado necesario y que a mí, personalmente, me enviaron un e-mail desde el departamento correspondiente dándome la enhorabuena por hacer una frustrada por una circunstancia concreta. Para nada quiero parecer un pro-empresa, simplemente constatar la suerte que tengo (hasta el día de hoy) y que, afortunadamente, no todas son iguales. Aunque “haberlas ailas” y, desgraciadamente como tú muy indicas, son cada vez más. Y de que no todo depende de si se es una compañía de bandera o “low-cost”.

    Por lo demás, totalemente de acuerdo contigo sobre nuestra relación con los controladores. Me encantaría tener a alguno de ellos como amigo, aunque ninguna se ha cruzado en mi vida personal aún. Nadie, si es un profesional, hace nada por fastidiar a nadie. Intentan hacer su trabajo tan bien como intentamos nosotros hacer el nuestro.

    Un saludo Carlos!

  2. No hacía falta tanto, en serio, Mariano. Es un recurso literario, para centrar el interés en alguien particular, sin que los demás se vean implicados. Perdóname tú por haber sido tan insistente con el nombre. A partir de ahora le hablaré a Mariano o a Juan. ¿OK?.
    Realmente puedes considerarte afortunado de estar donde estés, ya me enteraré 😉
    Lo que digo es tan cierto como que no sólo se recomienda lo que insinúo, sino que se intenta hacer “presión” con las estadísticas de consumo individuales… 🙁
    En cuanto a los controladores, no te preocupes, cada vez están más alejados de nuestra zona de actividad y es casi imposible dar con uno. Ellos además suelen ser discretos…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*