Alas de plomo ¡un blog centenario! El Supergoopy
May 11

screenshot003.jpg

La mayoría de pasajeros de un avión ya se han habituado al “sermón” de no utilizar aparatos electrónicos a bordo de un avión. Tal vez a unos les parezca un “capricho” de las compañías o de los pilotos. ¡No es así!. Es mucho más importante de lo que pueda parecer.

Cuando empezaron a proliferar los “juguetitos” electrónicos, su uso indiscriminado en los aviones empezó a producir efectos perniciosos en determinados sistemas del propio avión. Como en aquellos momentos no se sabía la causa de los “fallos” que ocurrían, se tardó un tiempo en determinar que esas anomalías eran producidas por aparatos ajenos a los equipos de a bordo.

Lo cierto es que todos los operadores del mundo empezaron a notar “alert-reports” en exceso sobre equipos que, una vez verificados, funcionaban perfectamente. Cuando se demostró fehacientemente que el origen estaba en el uso inadecuado de aparatos electrónicos se comenzó a hacer hincapié en el control de uso de los mismos.

En general no está prohibido utilizarlos durante todo el vuelo (los móviles si). Sólamente durante los despegues y aterrizajes hay que abstenerse de utilizarlos sea cual sea el aparato. Parece un tanto exagerado pero os garantizo que no lo es. Durante dichas fases del vuelo, tanto las salidas como las llegadas, se rigen por procedimientos de vuelo instrumental (SID´S: Standard Instruments Departures y STAR´S: Standard Arrivals). Independientemente de que el día esté despejado y la visibilidad sea perfecta, por razones de control en áreas terminales, hay que cumplir con estos requerimientos.

Podeis comprender que dependemos exclusivamente de nuestros instrumentos para poder realizar dichos procedimientos. Una indicación equivocada de altitud, rumbo o una interferencia en la radio, conlleva graves riesgos para la seguridad aérea.

En general se puede pedir permiso a la tripulación para utilizarlos y el comandante da su “visto bueno” dependiendo de la situación. La única razón de ello es para tener constancia de que hay algo que podría ocasionar indicaciones anormales o fallos de sistemas electrónicos y poder actuar adecuadamente. Con muchísima probabilidad apagando dicho aparato se habría solucionado el problema.

A mí se me ha dado el caso de autorizar el uso de un ordenador portátil inmediatamente después de un despegue para algo tan importante como “ver una peli porno”. Cada uno intenta relajarse como puede. ¿Qué os parece?. A mí me da igual pero hay que ser un poco consecuentes con la necesidad real de utilizar uno de estos equipos.

El listado de “engendros” es, hoy por hoy, casi infinito: móviles, Pc´s, reproductores DVD, walkman´s, MP 3 , PDA´S, etc. etc. Así que os recomiendo hacer un uso responsable de cualquiera de ellos y, eso sí, siempre informar a la Azafata de vuestro deseo.

Os cuento un hecho real que me sucedió en la aproximación al aeropuerto de Pamplona (Noaín).

La aproximación a dicho aeropuerto es muy “exigente” puesto que se encuentra rodeado de montes por todos los lados. Hay que respetar escrupulosamente las altitudes y las trayectorias prefijadas porque en ciertos momentos la separación con las elevaciones son muy ajustadas. Da igual, lo cierto es que se pasa por la vertical de la ciudad justo cuando se ha “enfilado” la pista para el aterrizaje. El día de autos era un día de los “habituales” en invierno en Pamplona (Iruña), nubes con fuerte precipitación, ligera turbulencia, nubes  bajas “a ras de suelo” como si fuese niebla, viento intenso, etc. O sea nada que no se supere haciendo bien la maniobra instrumental. Pero…. Justo instantes antes de llegar a nuestra altitud de mínimos ( ahí decides si aterrizar o frustrar la maniobra), nos quedamos sin indicación de los instrumentos de navegación para la aproximación. Fueron dos o tres segundos nada más, ya que inmediatamente funcionaron los sistemas secundarios, pero en esos momentos no tienes más que una posibilidad : Frustar e irte al aire sin posibilidad de navegar de forma instrumental. ¡Una gracia!.

Recuperados los instrumentos y nosotros del susto, aterrizamos sin mayores problemas.

Estoy totalmente seguro de que la causa del incidente fué más o menos la siguiente:

- pasajero:  Ring, ring: ¡hola cariño, ya estamos llegando.Veo el resplandor de la ciudad debajo del avión!. Ya puedes venir a buscarme. Si yo también te quiero, Un besito. Chao.

Excuso deciros que al llegar al aparcamiento de la terminal mantuve “encerrado” al pasaje dentro del avión hasta que les conté pormenorizadamente lo que había ocurrido y les  expliqué que la seguridad ya no depende sólamente de los pilotos, ahora también depende de la “RESPONSABILIDAD” del pasaje.

¡Felices vuelos sin electrónica!.

Noticias Relacionadas:

Escrito por Carlos

Deja Tu Comentario