No voy a dar el nombre de la protagonista por respeto a los difuntos, ya que además su esposo es una de las personas más conocidas a nivel mundial, español y todavía vivo. No quiero manchar su prestigio por culpas ajenas.
Resultó que la Sra. viajaba acompañada por otra dama en un vuelo regular entre Barcelona y tal vez Menorca.
Cuando las azafatas comenzaron a dar el servicio de desayuno, café, zumo, bollería fresca, etc. al llegar a dicha persona se dirigieron, con la amabilidad y educación propia de su trabajo, preguntándole lo que deseaba tomar. ¿Café o té?. ¿Tomará ensaimada o Croissant?. ¿Le apetece un zumo?.
Como quiera que la sra. no respondía a ninguna de las preguntas que le hicieron, se las volvieron a repetir por si no las había escuchado o estaba “abstraída” pensando en sus cosas. De nuevo no obtuvieron ninguna respuesta por su parte. Cuando se disponían a reiterar las preguntas una vez más, la señora que le acompañaba les dijo:
A la Sra. pónganle café y croissant, por favor. ¡ Ella no tiene por costumbre hablar con el servicio !.
Creía haber dejado claro que las azafatas no son chachas, pero lamentablemente hay gente que las consideraba así no hace muchos años. Espero que esta otra clase de racismo haya desaparecido definitivamente de “las costumbres” de ese tipo de damas.


16-Junio-2007 a las 23:49
Yo conozco un caso muy parecido en un pueblecito de los Pirineos, afortunadamente ya se está perdiendo esa costumbre
20-Marzo-2008 a las 17:21
la susodicha era bibis de samaranch…menuda…