Tenía un compañero de Bachiller que se llamaba Ovidio. Tras acabar el Bachiller estuvo de conductor del casetero. Era una bellisima persona y muy simpaticote. Un día en clase me comentó que quería volver a su país para estudiar en un monasterio y ser sacerdote.
Hoy en día no sé nada de él pero supongo que le habrá ido todo muy bien :D, se lo merecía.
Un saludo
Judith me temo que el Ovidio autor de esta frase no sea ni tu amigo posible sacerdote, ni otro amigo mío que vive en Mallorca y ejerce de médico.De cualquier modo un abrazo a ambos.
10-Julio-2008 a las 19:44
Tenía un compañero de Bachiller que se llamaba Ovidio. Tras acabar el Bachiller estuvo de conductor del casetero. Era una bellisima persona y muy simpaticote. Un día en clase me comentó que quería volver a su país para estudiar en un monasterio y ser sacerdote.
Hoy en día no sé nada de él pero supongo que le habrá ido todo muy bien :D, se lo merecía.
Un saludo
11-Julio-2008 a las 6:56
Judith me temo que el Ovidio autor de esta frase no sea ni tu amigo posible sacerdote, ni otro amigo mío que vive en Mallorca y ejerce de médico.De cualquier modo un abrazo a ambos.