“La publicidad engañosa es aquella que, de cualquier forma -incluida su presentación-, induce o puede inducir a error a sus destinatarios, puede afectar a su comportamiento económico o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor”. Así se define en la Wikipedia.
Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad.
Es publicidad desleal:
b. La que induce a confusión con las empresas, actividades, productos, nombres, marcas u otros signos distintivos de los competidores, así como la que haga uso injustificado de la denominación, siglas, marcas o distintivos de otras empresas o instituciones, o de las denominaciones de origen o indicaciones geográficas de otros productos competidores y, en general, la que sea contraria a las exigencias de la buena fe y a las normas de corrección y buenos usos mercantiles.
Una vez definido lo que es y cómo se entiende en la propia Ley que la regula, os voy a poner un ejemplo de publicidad “DESLEAL” y “ENGAÑOSA”.
Algunos de vosotros ya sabeis que el Abuelo de mi mujer, Sebastián Gil, tenía una fábrica de de dulces (y turrones en Navidad), cuyo mayor mérito ha sido conservar su altísima calidad a unos precios casi simbólicos dado el gran volumen de producción al que se llega en un período de tiempo muy breve. El negocio siguió y sigue en manos de sus legítimos herederos (Luis Gil,ya fallecido, y Gil Gil) aplicando la misma elaboración que les fué transmitida por su padre y en el obrador que ellos fundaron junto a otros socios y que sigue en la brecha dando satisfacción a los paladares amantes del dulce.
Dado que la edad no perdona y El tío Gil ha llegado a los 88 años y su “socia” y cuñada Carmen, no tantos pero también se nos ha hecho madura, estamos barajando la posibilidad de continuar con la venta de los turrones de Sebastián Gil unicamente a través de Internet.(Todavía estamos trabajando en la web pero pronto estará totalmente pulida) . Para ello comenzamos una andadura novedosa para la familia con la inestimable ayuda de John, quien nos hizo una página muy elaborada -casi tanto como el turrón-en la que trataremos de seguir ofreciendo nuestro producto a los fieles clientes que durante más de 75 años (tres generaciones) han acudido a las tiendas que regentaba la familia Gil.
El penúltimo local donde se ubicaba la tienda, y dado el caracter tan limitado de la venta de este producto típico de nuestra Navidad, hizo que se aprovechara la amistad con Perfecto e Isabel Gil, para realizar la venta en su Tienda-fábrica de helados Tortosa en la calle Don Jaime I. Los helados en Diciembre y Enero no tienen demasiada salida, así que se llegó con él al acuerdo de alquilarle su local, durante las fechas navideñas, para comercializar nuestros turrones y dulces.
Pero a Perfecto, tras muchos años y muchas horas dedicadas a elaborar unos magníficos helados, también le llegó el momento de la jubilación y “traspasó” su negocio a las empleadas que estaban con él en el mostrador de los helados.
El año pasado tuvimos que cambiar de local porque a estas personas lo de la “lealtad” les suena a otro idioma oriental contra el que no tengo nada y por eso me abstengo de nombrarlo. Pero ellas decidieron hacernos la competencia en su local vendiendo turrón de “NO SE SABE QUE FABRICANTE”. Hasta aquí todo sería competencia lícita si no intentaran utilizar el confusionismo en la clientela haciendo creer que son las continuadoras de una tradición familiar casi centenaria.
Nos consta que muchos clientes “fieles” les preguntaban si eran los turrones de Gil y ellas lo afirmaban con rotundidad y al ser preguntadas por los dueños argumentaban cosas como que acababan de salir, o que estaban en casa con gripe o cualquier otra evasiva parecida con tal de “colocarles” su producto. Estábamos a escasos 20 metros de su local, en la acera de enfrente, y desde luego que no les decían donde estaban los AUTENTICOS TURRONES de Sebastián Gil.
El colmo del engaño es que hicieron unos carteles donde se autoproclaman como sucesoras de Tortosa Gil, que resulta de mezclar los apellidos del matrimonio de Perfecto e Isabel, pero que ese Gil en absoluto tiene nada que ver con el Gil de mi difunto suegro. Que yo sepa tampoco Perfecto hizo nunca turrón en su heladería ni mucho menos creo que ellas hagan el helado tan bueno como lo hacía él. Pero eso no voy a comprobarlo porque no pienso comprar ni un solo helado en una tienda tan poco “ética”. Con ello no les voy a arruinar porque siempre hay mucha gente en ella, pero desde luego que no les voy a ayudar a ganar ni un céntimo de euro.
Así que lo dicho, hacen publicidad engañosa, a parte de desleal y encima ,y lo que es peor, ocultan la información que les solicitan MINTIENDO sobre el paradero de la familia Gil. ¡Unas auténticas joyas del Marketing honesto!. Tal vez, y solamente digo tal vez, tengamos que interponer una demanda ante esta flagrante usurpación de identidad comercial. ¡Tiempo al tiempo! para eso tenemos dos buenísimos abogados en la familia. Y como dicen por ahí el que avisa no es traidor.



21-Septiembre-2008 a las 9:05
[...] Eso es lo que hacen las actuales propietarias del negocio de HELADOS Tortosa, usurpando el nombre de unos turrones que tienen su nombre y su calidad REGISTRADOS, engañando a los incautos que van a dar a una tienda donde de siempre lo unico que se ha elaborado ha sido helado. Los turrones los venden desde el año pasado y NO SE SABE QUIEN LOS FABRICA, desde luego que NO SON LO AUTENTICOS TURRONES DE SEBASTIAN GIL. [...]
21-Septiembre-2008 a las 10:19
Hay gente que no ve límites, si se trata de ganar dinero, pero las pelotas de la vida todas vuelven y algún día se darán con alguna de ellas en las narices. La competencia desleal está a la orden del día y la gente sin escrúpulos también. Yo desde luego no entraré nunca en esa tienda y voy a difundir entre mi familia y amigos de Zarsgoza esto, para que lo sepan. Un saludo
6-Octubre-2008 a las 21:38
En el marketing o el comercio, no hay más límites, que los legales…y no veo ninguna mentira en el cártel. Acaso no era el negocio de los helados de tortosa y gil?. Desconozco quien escribió este post, pero está muy mal informado, él sabrá qué más omisiones esconde. Me he informado bien, ya que compro helados en ese establecimiento desde hace años, y desde luego era próspero en ventas, pero el dueño no se llamaba así….
Si les molesta que alguna otra empresa venda el mismo producto que ustedes…desde luego tienen un problema…de competencia, nada más.
Ah por cierto también yo comproba turrones anteriormente en dicha tienda, y cuando pregunte por el señor Gil, ellas sí me especificaron que no eran los mismos (más tarde le encontré a escasos metros). Desde luego que no me lo recomendaron, pero acaso ustedes recomiendan ahora esa heladería? por favor, seamos serios….
Y desde luego si hay algo que dejaré de comprar serán sus turrones, porque son los únicos que se metieron con el buen hacer de otro negocio, que según veo, solo le hicieron competencia.
7-Octubre-2008 a las 0:49
María Pilar voy a contestarte con toda la educación en la que han invertido tantísimo dinero mis padres, y que me impide contestarte como mereces. En primer lugar soy sucesor “consorte” del propietario del nombre Sebastián Gil. Mi mujer es su nieta, heredera de su padre Luis Gil Gil, sobrina de Gil Gil Gil, y heredera, por derecho, del nombre de su abuelo y de su padre y tío. Su madre y su tío son los actuales poseedores del nombre registrado “Turrones Sebastián Gil”. Me importa muy poco, por no decir que nada, que tú te comas los helados donde te plazca, como si te los comes calientes. Los helados de Tortosa han sido unos magníficos helados durante muchísimos años, tantos como los que Perfecto dedicó a su fabricación. Sí señora ha trabajado muy duro, durante muchísimos años, para hacer esos helados. Pero además era y es un hombre honrado, en el que primaba su amistad por encima de otros intereses. Desde que se jubiló no sólo no hace los helados que él mismo elaboraba a base de horas de trabajo quitadas al sueño, sino que dejó el negocio en manos de unas “usurpadoras” de identidad. Tú compra los turrones de donde te apetezca, come si quieres basura de las cloacas. Pero no me digas que no sé de qué me hablo. No te estoy vendiendo nada, pero en los helados Tortosa, NUNCA SE HAN FABRICADO TURRONES, y mucho menos los turrones de Sebastián Gil. De verdad que a mí personalmente me alegraría que no tuvieses la ocasión de comer un buen turrón artesano y que seas fiel a tu “lealtad” con Tortosa. El comercio libre tiene estas cosas, y una de ellas es que los ignorantes comen pura mierda bien envuelta y bien promocionada. A mí plim. Y gástate el dinero donde te salga…
7-Octubre-2008 a las 0:51
Por cierto, Maria Pilar, abstente de hacer más comentarios, porque no suelo hablar con ignorantes. No te los voy a publicar. Esto es todo, y sinceramente, siendo ahora un maleducado, ¡que te den….turrón!.
7-Octubre-2008 a las 11:28
Carlos, hazte un favor, cuenta hasta diez primero, o mejor hasta cien… y luego le contestas.
7-Octubre-2008 a las 11:57
Raúl, gracias por tu sabio consejo, ya he mandado su último comentario a donde corresponde, y con toda la educación le digo de Ud. a esta señora o señorita, haciendo una auténtica excepción, aquí trato de tú a todo el mundo, incluso a algún que otro Ilustrísimo señor que me honra con sus visitas. Es cuestión de proximidad literaria y no de falta de respeto. Señora mía, quedo a sus pies.
19-Noviembre-2008 a las 11:37
[...] poco una Sra. muy agresiva que me comentaba en un artículo sobre publicidad engañosa, (obviamente lo eliminé y la “marqué” como spam), se quejaba del tuteo a la que la [...]