25 años de premios Goya

Voy poco al cine y por tanto no soy quien para hacer crítica cinematográfica. Pero de esas pocas veces que voy a ver alguna película, una ínfima parte son producto nacional. No tengo ningún prejuicio, ninguna animadversión hacia nuestra industria, así que voy como Vicente, donde va la gente.

No he visto ninguna de las nominadas a los Goya, por tanto no me interesaba en absoluto saber a quien se acababa premiando. Pero debo reconocer que tenía interés en ver cómo Alex de la Iglesia afrontaba su “apaga y vámonos”, junto a la ministra del “ramo”, y sus secuaces (compañeros) del gobierno. Esa Vicepresidenta con la cara de “aquí no pasa nada”, esa “elegantísima” Pajín con su glamour, y cómo no la Sra. Sinde, que había pasado por el set de “efectos especiales”, para que le pusieran una careta de “sonrisa natural” que no hubiera obtenido premio al resultado. Quedaba la sonrisa con más enigmas que la de la Gioconda… a saber lo que pensaba.

Pero del que sí se supo lo que pensaba, antes y después de la gala, fué el ya dimitido presidente de la Academia. Declamó magistralmente su discurso, medido, serio y con mucha enjundia. No dejó nada más que una idea de lo que de verdad es su sentido del negocio, un producto que va dirigido al público, soberano, y que es el que mantiene en pié a quienes dedican su vida a hacer cine. Si algunos no vamos al cine será por algo, y tal vez es que preferimos estar tecleando en un ordenador antes que tragarnos según qué pelis.

Estoy totalmente a favor de proteger los derechos de autor, en cualquier aspecto y forma de expresión, pero también entiendo a quienes disfrutan de ello a través de internet, sin pasar por caja. No es mi caso porque, soy tan poco aficionado que no me descargo ninguna película, ni siquiera música. Pero sí que pongo muchos enlaces a cualquier “sitio” donde se amplía cualquier información.

Me gustó el discurso y las reflexiones que dejó Alex en el aire… las cuales dejaron una sonrisa gélida en la cara de la ministra, por ahora la que ha ganado la batalla de una ley que ojalá sea flor de primavera y que se agoste en cuanto el calor derrita el hielo de su cara.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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