Antiskid

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Se conoce por este nombre al sistema antibloqueo de las ruedas del tren de aterrizaje. En su adaptación a los automóviles se le conoce como ABS.

La utilidad de este sistema es obvia, ya que permite controlar la velocidad de rotación de todo el conjunto de ruedas, para adaptar cualquier variación en la velocidad de una de ellas con respecto al resto, y regulando  la “frenada” de cada una de ellas en función de las necesidades globales. En definitiva, impidiendo que una de ellas frene más que las demás o bien que queden bloqueadas por un exceso de actuación.

El sistema de tren de aterrizaje de los aviones es algo más que un conjunto de ruedas. Intervienen una cantidad elevada de subsistemas dirigidos al funcionamiento de todo el conjunto. Desde el sistema hidraúlico para “retraer” el tren, hasta el sistema de amortiguación, pasando por el sistema de frenos, la dirección de la “rueda de morro”, actuación de las compuertas de los alojamientos, medidores de temperatura de neumáticos, etc.  O sea una gran labor de ingeniería detrás de lo que nos permite llevar al avión hasta tierra “absorbiendo” gran parte de la energía potencial (debida a la altura) que tiene el mismo en el “contacto”, y disipando la energía cinética (debida a la velocidad) hasta llegar a pararlo en tierra. Como siempre procuro dar pinceladas de ingeniería o de mecánica sin “agobiar” desarrollando la parte más científica.

En la práctica lo que nos interesa realmente es que este entramado de sistemas funcione adecuadamente para que podamos “tomar” y “parar” el avión. Cuando un avión aterriza la velocidad de rotación de las ruedas pasa de 0 r.p.m. a “las que sean” r.p.m. en un instante. Por lo que el “stress” al que se ven sometidos los neumáticos es muy elevado. Desde el momento en que las ruedas tocan el suelo se comienza a actuar sobre los frenos, así que a dichas revoluciones es importantísimo que la frenada sea uniforme en todo el sistema para evitar “bandazos” en el control direccional del avión. El bloqueo de alguna parte llevaría eneludiblemente a una más que probable  “salida de pista” con el riesgo que ello conlleva. De ahí la importancia del Antiskid.

Una noche en Barcelona tuve que “abortar” un despegue por una alerta de baja presión de aceite en un motor durante la carrera de despegue . Practicamente habíamos alcanzado la velocidad para el despegue (Vr velocidad de rotación), así que inmediatamente redujimos potencia y aplicamos frenos al máximo como primeros pasos del procedimiento de aborto de despegue. Una vez comenzada la maniobra noté en unos instantes cómo el avión tenía tendencia a desplazarse hacia la izquierda de la trayectoria, por lo que “supuse” se había reventado una de las ruedas . Conseguimos mantener el avión en el eje de pista hasta llegar a pararse y llamé a las asistencias para que desembarcaran al pasaje en la pista, ya que una vez parado el avión ya no se podía mover. El motivo no era otro que no sólo había reventado una rueda, sino que las cuatro ruedas del tren principal habían sido literalmente segadas y el avión estaba apoyado sobre las llantas. Allí quedó el avión “varado” en la pista y hubo que habilitar la otra para poder mantener operativo el aeropuerto de el Prat,  “Tremenda movida” hasta que el equipo de mantenimiento pudo sustituir las cuatro ruedas por otras nuevas. Más o menos cuatro horas desde el incidente.

La investigación que se llevó a cabo por parte de la dirección técnica de la compañía determinó que  había  fallado el sistema de “antiskid” y que por ello no se reguló la frenada del sistema, originando el agarrotamiento de los frenos por sobrecalentamiento y bloqueado las ruedas, las cuales “deslizaron” sobre la pista que actuó , en dichas condiciones, como un gigante “papel de lija”.

Cuando bajé del avión y ví las ruedas completamente “abrasadas” comprendí la verdadera importancia de un sistema menos valorado de lo que merecería.

A los conductores de vehículos a motor (eh, Adrián) les recomendaría siempre que “mimen” sus propios sistemas de frenos. En la carretera no se dispone de una pista de aterrizaje para frenar ni eres el único tráfico que se mueve por ella.

¡Felices frenadas!

10 pensamientos sobre “Antiskid

  1. Quería haberte hecho un par de preguntas sobre el “ABS” de los aviones, pero ya están resueltas.
    Solo una curiosidad si la sabes y no tienes que buscar mucho; el diámetro de las ruedas de un avión comercial.

  2. Hola, me presento. Soy un estudiante de ingenieria aeronautica de Sevilla, En breve, para la asignatura de tecnologia electronica, voy a empezar un trabajo sobre todo el sistema de frenos de un avion, centrandome sobre todo en el antiskid. Por la indole de la asignatura, lo que me interesaria es saber como la unidad central controla todo este sistema, es decir, lo ideal es que encontrase las implementaciones de circuitos que tiene, cosa que veo muy dificil. Sin embargo si tienes algunas nociones sobre los sistemas electronicos que regulan el proceso me seria de gran ayuda. Gracias por anticipado y cualquier dato es bien recivido. Saludos

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  4. Hola, qué gusto encontrar un blog tan útil. Soy reportera de un periódico en México, mi fuente es la aeronáutica. Actualmente hay una polémica con una aerolínea mexicana que al parecer no es segura para viajar, la otra línea de investigación es un posible hostigamiento del gobierno para sacarla de la jugada y otrogarle a otras los slots.
    Hace unos días sufrió un incidente parecido al que comenta, se le rompieron las llantas en el aterrizaje, la aerolínea dice que esto sucede comunmente cuando el pavimento está mojado y que sus aviones son seguros.
    ¿Es esto posible?
    Gracias de antemano por responder y por este blog
    P.D ¿Dónde puedo leer más de sus artículos?

    Saludos

  5. Tatiana, encantado de haber despertado tu interés. Puedo decirte que un reventón de ruedas no es tan común como pueden hacer creer, aunque sí es verdad que ocurre. Incluso después de un despegue, no sólo al aterrizar. Pero sí que es cierto que cuando la pista está mojada, los pilotos debemos hacer lo que se denomina una “toma dura” para que se desaloje el agua de debajo de los neumáticos e intentar así evitar el “aquaplanning” que haría patinar los neumáticos sobre el asfalto. Pero eso es un tema más largo. En cualquier caso la dureza de la toma no es más que procurar no planear demasiado a la hora del contacto y dejar que el tren de aterrizaje golpee “suavemente” contra la pista, pero no tanto como para reventar un neumático.

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