Aprender idiomas

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Yo creía sinceramente que sabía hablar y escribir Español (Lengua Española). También me tocó estudiar Francés durante el bachillerato y luego tuve que aprender Inglés para poder trabajar en un avión. Debido a mi vida itinerante durante alguno años, he tenido ocasión de vivir y convivir en bastantes ciudades españolas, por tanto los acentos y dejes (dejos) son algo que me resulta familiar e incluso divertido cuando comparas usos y modismos propios de determinada zona.

Acabé entendiendo bastante bien el Catalán, aunque sigo teniendo dificultad para pronunicar determinadas palabras adecuadamente, el Portugués o Gallego si me lo hablan despacito soy capaz de quedarme con lo que pretenden decirme, al igual que en Italiano. El Valenciá y el Bable se me hacen tan familiares como la propia Fabla aragonesa y aunque no domino ninguna lengua Vernácula, siempre he considerado que teníamos una gran suerte de que todos estos idiomas derivaran del Latín y por tanto facilitarnos la labor de comprensión entre gentes de cualquier zona de España o del mundo. Incluso la comunidad de Judíos Sefardíes siguen hablando un español arcaico (ladino) con los que nos podemos entender maravillosamente.

Y ahora van en la Universidad de Zaragoza, mi pueblo, y se inventan una nueva forma de expresión en español en la que se elimina de “un plumazo” el desarrollo de nuestra propia lengua en un desbarajuste de géneros y de perífrasis para que todo resulte “políticamente correcto”. Han creado su propia campaña de “corrección lingüistica” en la que se intenta eliminar de golpe el machismo con el que utilizamos determinadas palabras a la hora de dirigirnos a los demás. Para ello recomiendan decir Personal Investigador en lugar de Investigadores o personas en vez de hombres. Aunque lo mejor es que veais el documento que aparece en la propia web de la UNIZAR,  desde el Vicerrectorado de Relaciones Institucionales y Comunicación. La Campaña reza así: “Nombrar en femenino es posible ¡inténtalo!.

Como no soy lingüista, ni escritor de los de verdad, ni siquiera académico de nada, como Don Arturo Pérez Reverte, creo que no soy quien para decir nada con un mínimo de rigor científico-académico. Tampoco quiero insultar a nadie llamándoles tontos como hace el Sr. Reverte en este artículo (sin desperdicio) que él publica en su página, El Capitán Alatriste, dentro de su sección Patente de Corso y que ha titulado: ” Tontos (y tontas) de pata negra”

Yo seguiré respetando a todo el mundo (a todas las personas) por igual. Seguiré utilizando el idioma (la lengua) con la corrección máxima que pueda. Intentaré no discriminar a nadie por mi forma grosera de dirigirme a alguien. Pero creo que no estoy muy dispuesto a ser tan imbécil como para hablar de mi mujer como la señora que comparte mi vida, no hablaré de mi hija como mi descendiente femenina o diré que mi hijo es parte de mi descendencia masculina.

No creo que se aporte nada útil ni eficaz al uso respetuoso ni afectuoso cuando hable de que unos u otras hayan de ser tratados por la lengua como algo con sentido peyorativo. Tampoco estoy dispuesto a hablar dos veces de lo mismo y de la misma, cuando hable de un amigo o de una amiga, de un compañero y una compañera, de un vecino y una vecina, ni de un ciudadano y una ciudadana. A mi modesto entender es entrar en un aburrimiento de expresión cuyo mensaje no hace más que cansar a la audiencia (o al audiencio) y además el propio lema de la campaña ya es discriminatorio, porque cae en el extremo opuesto de que, para no hablar de forma impersonal, es más recomendable hablar en femenino.

Seguiré admirando a las mujeres y a los hombre por lo que son y por lo que hacen y si alguien se puede llegar a sentir ofendido porque sigo utilizando lo que con tanto esfuerzo intenté aprender a utilizar correctamente, creo que ahora es el momento de pedirle perdón, porque sinceramente que yo no voy a utilizar esta forma absurda de expresión gramaticalmente INCORRECTA.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

2 pensamientos sobre “Aprender idiomas

  1. Llego a clase y Tom saluda con su habitual simpatía “Hi, how are you today, Luna?” Respondo un convincente “Fine, Thank you. And you?” Y sonrío igual que él, satisfecha de interactuar, simplemente. Hace tres semanas que empecé este intensivo de julio en BCN Languages http://www.bcnlanguages.com y asisto feliz por mil motivos, entre ellos, haberle perdido el miedo al inglés y al ridículo.

    Tom cuenta que un proverbio turco cuenta también, que somos tantas personas como lenguas hablamos, que cada lengua construye el mundo y la realidad de forma distinta, que aquí decimos “la niña de mis ojos” y allí “the apple of my eyes” (la manzana de mis ojos), que aquí “me caes bien” y allí “you are my cup of tea” (eres mi taza de té)…

    Y yo asisto encantada y participo en el espectáculo de reconstruir eso que pensaba que era el mundo, con nuevas imágenes y nuevas formas de ver.

  2. Luna Mas, enhorabuena, celebro que disfrutes del maravilloso don de lenguas. Es un auténtico placer comunicarse con las personas, y hacerles llegar y recibir de ellos todo aquello que sólo hablando podemos transmitir.
    Con ese espíritu de intercambio es muy fácil entenderse. Si un idioma se utiliza para lo contrario pierde su sentido y se transforma en una barrera insalvable. ¡Vivan las lenguas! que nos hacen más personas. 😉

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