Bloqueo de tren de morro

El tren de aterrizaje de un avión es algo más que una serie de ruedas para que se desplace en tierra. Además de esta función, es capaz de absorber la energía enorme que una gran masa en movimiento tiene que disipar en el contacto con el terreno, en el aterrizaje, y la amortiguación evita que la estructura completa tenga que «sufrirla» deformando el conjunto. A partir de ahí todavía tiene que eliminar la energía cinética, con una elevada velocidad y masa  c =   1 / 2 •  m •  v 2


Es fácil imaginar por tanto que el sistema de frenos cobra una importancia vital a partir del momento en que el avión toca tierra. A alta velocidad se ayuda de los SPOILERS que generan resistencia aerodinámica, y simultáneamente de las reversas de potencia y de los frenos propios de las ruedas, hasta conseguir que el avión frene hasta la velocidad (al paso) de rodaje…

Los neumáticos por sí solos tendrían que ser tratados en un amplio estudio, ya que además de la presión de inflado, el desgaste de las capas de caucho, la disipación del calor en los paquetes de freno, el sobrecalentamiento, etc. hay que tener muy en cuenta que pasan de cero revoluciones y en estado frío, a girar para mantener una velocidad inicial en el aterrizaje que depende del peso y del avión, pero que puede estar en un reactor de pasaje alrededor de 250 Km/h. y calentados de repente.

Puesto que además no suele ir una sola rueda por pata, sino que son un conjunto de ellas, los BOGIES, habrá que conseguir que todas ellas giren a las mismas revoluciones, o sea que no frene una más que otra y evitar derrapajes, así que el ANTI SKID (en la calle ABS) regula la frenada en todo el sistema… ¡Un mundo!

Ver la noticia que sale de un avión de Vueling, con la rueda delantera bloqueada, dando explicaciones peregrinas de lo que ocurrió es, sin duda, una aberración de quienes no saben nada de una ¿sencilla? rueda de dirección. Esta rueda del tren delantero, permite «conducir» el avión durante las maniobras de rodaje y aparcamiento. Puesto que la envergadura es cada vez mayor, el radio de giro necesario para que la punta de un plano no choque con ningún obstáculo, obliga a que la deflexión lateral de esta rueda sea enorme. Evidentemente está limitado el giro para no llegar normalmente a ponerse perpendicular a la dirección de desplazamiento, pero en caso de un fallo del sistema puede quedar bloqueada en esta posición, cosa que le ocurrió a este Airbus de Vueling. Eso fué todo y así lo capta un spotter en Sevilla, genial la oportunidad del fotógrafo.

Desgraciadamente tuve la oportunidad de comprobar este fallo con un Fokker 50. Tras varias reparaciones infructuosas, cambios de la palanca del actuador del tren, revisión del sistema de dirección, etc. no se llegaba a averiguar la causa exacta del fallo. Pero ocurría de manera intermitente a lo largo de varios días. Unas veces en plena carrera de despegue, otras al bajar el tren, y siempre acababa produciendose un cortocircuito en alguna parte, que hacía que saltara un breaker de protección. Bastaba con volver a meterlo y normalmente recuperabas el control de dirección… Finalmente ocurrió justo cuando tocaba esta rueda con el asfalto en una toma normal. En ese instante sentí cómo el avión iba directamente «al verde» (en el argot salirse de pista), levanté un poco la rueda de morro mientras tuve velocidad de control aerodinámico, el copiloto reseteó varias veces el breaker que se empeñaba en no permitir un cortocircuito y finalmente cedió y llegamos al parking «sin novedad». Me salté ya todo el procedimiento de declarar el avión como NO GO, certificando por mi cuenta y riesgo algo  que era responsabilidad de la jefatura de mantenimiento.

Evidentemente no fué del agrado del jefe, y se tomó la molestia de hacermelo saber… jeje. Desde ese día nos hicimos muy amigos, intercambiábamos opiniones técnicas, hablábamos como auténticos colegas, con el respectivo respeto mutuo, cada uno en su sitio y con la certeza de que lo que compartíamos era en beneficio de la propia compañía, de la seguridad de la flota y con el ánimo de que nunca más ninguno de nosotros dejara ningún cabo suelto, lo cual nos dió un magnífico resultado y sobre todo llegamos a sentir cariño el uno por el otro. Era un magnífico profesional, buen jefe y buena persona, y todos los que dependíamos de sus decisiones técnicas le debemos mucho a él, que tuvo que abandonar por avería tras un accidente de coche… Si me lees, y ya sabes quien eres, gracias tío…

 

Y esto es lo que pasa en estas situaciones.

Acerca de Carlos

Expiloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

4 respuestas a “Bloqueo de tren de morro”

  1. Carlos, he viajado contigo en el aterrizaje de un avión en el aeropuerto de San Francisco, al atardecer y de noche viendo la ayuda del Heads Up en la cabina de un 737, ha sido una experiencia maravillosa.
    Saludos

  2. Como el próximo 21 de mayo aterrizaré (si la autoridad competente lo permite, -elecciones municipales y mesas electorales-) en un/El Arrecife, me llevaré una garrafa de agua por si acaso.
    Lo que no entiendo es que a la ida me cueste llegar dos horas y a la vuelta cuatro, será que los pilotos también van mas deprisa a Canarias?
    -Jubiiiii, no cambies de hora el reloj.

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