Bravo, Fernando

screenshot071.jpg (Marca)

Ayer no pudo ser, pero pronto será de nuevo campeón del mundo.

Sé que hay opiniones diferentes en cuanto a la simpatía que puede despertar Fernando Alonso hacia el público. Tal vez no sea la persona más diplomática del circo de la F-1, pero sigue siendo el vigente campeón del mundo (Bicampeón) y además de ello español y asturiano.

Sus credenciales son más que suficientes para que su labor de embajador haya que reconocérsela, aun sin haber pasado por la Escuela Diplomática.

Las masas “amorfas” son minerales cuya formación y estructura no presenta una forma de cristalización según un patrón determinado. Lo mismo ocurre con las masas humanas, cuya predisposición a ser un conjunto uniforme, depende de la existencia de factores externos que los aglutinen en una determinada idea u objetivo. Para ello necesitan de unos referentes que los lidere y sirva de ejemplo o de estímulo para considerarse como grupo homogéneo con intereses similares o iguales.

En España siempre somos un tanto dispares en cuanto a nuestros “ídolos”. Cuando alguien como Alonso destaca por encima de todos, parece que hay que buscarle más el “lado oscuro” que matice el brillo que tiene por sí mismo. Buscamos triunfadores que además de ser los mejores del mundo en su “oficio”, sean también guapos, simpáticos y “enrollaos”, vamos que sean como nosotros querríamos ser. Pero lo que en según que ámbitos aparece como virtud en otros se convierte en pecado.

Para ser campeón del mundo de Fórmula 1 hay que ser agresivo pero frío, valiente y prudente, ténico y visceral, ambicioso y a la vez conservador, inteligente y trabajador, gerente del grupo y obediente con sus recomendaciones. O sea que todo a la vez bien dosificado es un cóctel dificil de estabilizar.

Creo que por ello sólo deberíamos de disfrutar de sus logros sin importarnos demasiado o nada su comportamiento dentro del equipo. Lamentablemente pocos de nosotros tendremos oportunidad de tener un trato personal con él, así que nos perderemos la ocasión de conocer a un ser humano tan excepcional.

En el mundo de los grandes premios ha conseguido llevar a Renault a ganar dos mundiales, ahora está llevando a Mc.Laren-Mercedes a liderar el actual, con ayuda de Hamilton. Pero el desarrollo de estos equipos a dichos niveles es mérito en gran parte del piloto. El es quien define las necesidades del coche y los reglajes óptimos de sus componentes para adaptarlos a cada circuito. El detecta las deficiencias que aparecen abriendo el camino a los ingenieros para subsanarlas. El es quien determina el límite del que no se puede pasar y aún así supera las condiciones mecánicas para sacar el mayor rendimiento posible a una máquina. Y todo ello sometido a gran presión.

Ahora se han inventado un nuevo aliciente para mantener la atención y el interés de los espectadores. Dado que Schumi se retiró y que Ferrari no ha alcanzado aún el nivel óptimo para competir en igualdad con los Mc.Laren, la rivalidad “artificial” entre Alonso y Hamilton es una campaña más de mercadotecnia. Tal vez ellos no sean del todo conscientes del juego que se llevan los “informadores” deportivos. Pero están fabricando un reallity-show donde no hay más que rivalidad deportiva.

Cada uno lucha por su equipo y por su propia carrera. Pero resulta que un excelente piloto, con un magnífico coche y muy joven, le está dando la réplica al campeón. Además, a nivel mediático, tiene mucho tirón el hecho de que sea negro e inglés.  

Nos queda mucho campeonato y muchas carreras donde triunfará Fernando. Y triunfará porque es el campeón y sabe mucho. Y para ser triunfador hay que tener un carácter muy especial que sin duda él tiene.

Además, como decía un amigo mío aficionado al arte del toreo: ” Es que para ser torero además de tener un par de …, saber torear, ser valiente y conocer a los animales lo que hay que ser es MUY CHULO “.

      

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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