Cabina estéril

 

 

El concepto de cabina estéril en aviación, nada tiene que ver con los virus ni con las bacterias, ni que haya que lavarse las manos para agarrar los cuernos, ni mucho menos que ver con la alarma por la gripe de los tocinos.

La cabina estéril se aplica (o se debe de aplicar) siempre que las necesidades de concentración de los pilotos sean prioritarias sobre cualquier otra consideración.

Para entendernos mejor, cuando la sobrecarga de trabajo durante las denominadas fases críticas del vuelo, exijan toda la atención de ellos en lo fundamental que siempre es VOLAR.

No os alarmeis con lo de «CRITICA», simplemente se refiere a las tareas normales del vuelo, desde que se inica el rodaje hacia la pista, hasta que se ha librado una altitud o nivel de vuelo, donde el tráfico aéreo es menos denso y el avión asciende suavemente hasta el que va a ser el definitivo nivel de crucero. También se considera crítica la fase de descenso y aproximación a los aeropuertos, puesto que las instrucciones en la aproximación, la conciencia situacional, las comunicaciones radio, etc. requieren la concentración total de los dos pilotos.

Los medios técnicos de que se dispone en la actualidad ayudan extraordinariamente en estas labores, pero también exigen una mayor coordinación entre la tripulación técnica y la auxiliar para conseguir que nada ajeno al propio vuelo distraiga la atención de ambos.

La cabina estéril pues se establece como mecanismo de seguridad y hay que entenderla como aquellos momentos en los que ni siquiera el/la Sobrecargo o Jefe de Cabina, debe interrumpir el desarrollo normal de los procedimientos operativos de esos instantes.

Los propios pilotos deben cumplir y ser totalmente escrupulosos con este concepto, evitando hablar o pensar en otros asuntos que no estén relacionados con la operación inmediata y la previsión de todo lo que se haya comentado previamente en el Briefing de aproximación o despegue. Diríamos pues que La cabina es estéril cuando se establece un protocolo de actuación reglada, en la que queda totalmente excluido cualquier tema que no tenga que ver con el trabajo a realizar en ese instante. Salvo emergencias en la cabina de pasaje, y aun en ese caso, se establece la forma de comunicación entre la tripulación de cabina de pasaje y la cabina de los pilotos.

Cualquier manual de TCP’s, recoge estas consideraciones y establece las normas propias de la compañía para este efecto.

Claro que como seres humanos que somos, también hay quienes relajan su atención en cualquier momento, o no pueden evitar pensar en algun0 de los problemas que cualquier persona pueda tener, o simplemente están tan cansados que la mente intenta evadirse de la concentración necesaria disminuyendo la sensación de alerta que hay que mantener en cualquier situación que se presenta.

La situación económica, los problemas personales, la falta de disciplina propia, el cansancio, y sobre todo la falta de coordinación en la distribución de funciones entre los dos pilotos, hacen que no siempre la cabina esté adecuadamente esterilizada, y se vea contaminada de «ruido psicológico» que alteran la concentración de al menos uno de los pilotos.

Ha habido no pocos accidentes provocados o sobrevenidos por este tipo de contaminación y en los que una incorrecta interpretación o la tardanza en tomar la decisión inmediata y adecuada requeridas han posibilitado la tragedia. Ha habido casos realmente sorprendentes y perfectamente documentados, donde la causa de un accidente había sido la mala relación personal entre los pilotos o la falta de colaboración entre ellos por otro tipo de motivos (incluso líos de faldas). Así que a todos los pilotos en activo del mundo les haría ahora un pequeño recordatorio:

¡No os dejeis influenciar por la situación laboral, económica o personal!. Intentad por todos los medios seguir manteniendo vuestra cabina estéril. Cuando inculcaba (o lo intentaba) determinadas pautas de comportamiento profesional, siempre insistía en una sola cosa a todos los que me «sufrieron»: Un piloto despedido por cumplir escrupulosamente con su trabajo, siempre puede encontrar trabajo en una empresa (incluso mejor), pero un piloto muerto por miedo a las consecuencias de una actuación contraria a los intereses económicos de su empresa, nunca más tendrá oportunidad de encontrar un trabajo digno, aunque no sea como piloto…

Y por añadidura: quienes de verdad pagan el sueldo de los pilotos son sus pasajeros. Las empresas solamente hacen de intermediarios financieros entre el consumidor final y el trabajador que les ha de prestar el servicio. Pensad en mis recomendaciones en casa o en el hotel; en el avión ya sabeis lo que toca pensar… Haced caso de Camarón

Acerca de Carlos

Expiloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

4 respuestas a “Cabina estéril”

  1. José, hay que saber que somos humanos, con nuestros defectos de fábrica y nuestras virtudes. Así que intentamos aislar la mente para que se dirija a un sólo punto, el de la concentración en muchísimos factores SOLO del VUELO. Hay que ser muy disciplinado siempre, sobre todo cuando la experiencia es mayor, ya que se puede llegar a un excesivo grado de confianza en sí mismo. 😉

  2. Hola Carlos, justo hoy me estaba acordando de este excelente artículo tuyo, el cual acabo de re-leer. Resulta que hoy estuve viendo mi serie favorita: Mayday (catástrofes aéreas), y en el accidente que trataron, puntualmente el vuelo 3407, llegaron a la conclusión que una de las causas principales que lo hizo estrellarse fue que los pilotos no respetaron el concepto de «cabina estéril»….Ellos estaban volando una etapa crítica como es la aproximación, y a la vez que hacían las listas correspondientes hablaban de otras cosas, de situaciones cotidianas de la vida……terrible!!. Qué caro que puede costar esto!. Ellos pagaron con su vida, y la de sus pasajeros…muy lamentable…yo ya aprendí la lección.

    Saludos Captain!.

  3. – Jubi, podemos acercarnos a ver la cabina del avión?
    En este momento ni se te ocurra, estamos despegando, luego seguro que tampoco nos dejan, pero los despegues y aterrizajes son críticos en un vuelo, siéntate y escucha a Camarón.
    Piensa que conduciendo un vehículo como algún acompañante se le ocurra decir «mira que monumento tan bonito» y el conductor desvie la vista y lo trate de contemplar o es muy buen conductor o el accidente es seguro.

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