Con brocha gorda

Hace un par de días que no he escrito nada. No temais, amiblogs, que no estoy atacado por ningun nuevo mal. La primavera ha llegado y no sólo en el “Tajo Británico”, sino en todos los órdenes de la naturaleza y de nuestras actividades.

Ya están las flores luciendo sus colores, las plantas polinizando para “alegría” de los antihistamínicos, van regresando las aves migratorias y todo sigue su ciclo normal. Por fin llueve porque en Abril aguas mil. Lástima que les esté fastidiando la Feria de Abril en Sevilla y las riadas en Lugo, Huelva… Pero a pesar de estos inconvenientes terribles ¡Bendita lluvia!.

Los más jóvenes andan con las hormonas también en “riada” y “atacados” ante la proximidad de los exámenes finales, pero deseosos de que llegue el verano y la holganza.

Los menos jóvenes hacemos planes y preparativos domésticos antes de que apriete “la caló”. Así que nos toca “encalar” nuestras guaridas. Y en ello estoy, brocha gorda en ristre, haciéndome pensar que Miguel Angel debió empezar así la Capilla Sixtina. No pretendo tanto, al fin y al cabo son cuatro paredes y un techo lo que me he programado para esta semana, pero mi meticulosidad hace que pase el rodillo una y otra vez para no dejar “veladuras” en la pared.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

8 pensamientos sobre “Con brocha gorda

  1. Jubi, vente para mi casa cuando quieras… Me da una pereza pensar que tengo que ir pensando en pintar la casa… Yo también ando estos días un poco liada y no vengo por aquí todo lo que deberiá pero… no me olvido.
    Un beso.

  2. Carlos, evidentemente no estoy en lo que celebro. Me he hecho un lío al encabezar el comentario. Cuando voy tan liada hago una pasada rasante por los blogs amigos y a veces estoy que no estoy. Ya sé que no eres el jubi… Estoy volando por encima del blog de Alas de Plomo. Y evidentemente, he hecho una pasada rasante con algunos daños colaterales. Lo siento. Discúlpame. Este fin de semana espero tener un poco más de tiempo. Un beso.

  3. Querida Lamia, no hacía falta pedir disculpas, al fin y al cabo te dirigías a mí. Lo de que pase por tu casa a pintar lo veo un poco más difícil, porque aquí en la IBM no paran de hacerme encargos: Y veme a comprar el pan, y veme a buscar el teléfono, etc. Cuando acabe con la habitación me tienen ya preparada una parte del salón a la que ya le hace falta una manita. Besos

  4. Cuando termines en tu casa habrás cogido carrerilla y tendrás los brazos calientes. Para que no te enfríes y te de un tirón, puedes venir a la mía y continuar con las paredes.
    Mi esposa ya me ha insinuado que hace mucho que esta pintura está en la pared, algo habrá que hacer, pero como no llevo las gafas puestas yo no las veo mal. A ver si me libro este año.
    Un abrazo

  5. Lo siento Martín, pero no es cosa de tus gafas. Si ella lo ha visto ve poniendo “las brochas a remojar”. Al menos que tengas el material a punto. Con mis gafas te veo pintando antes de lo que piensas.Y es que son “encantadoras”…

  6. Te debe sentar muy bien eso de la brocha gorda, pero cuida con los andamios, jajaja. Yo pintaré en Mayo, aprovechando la temporada baja y la caida del turismo. Por cierto, hoy por aquí hace un día espléndido. un saludo

  7. Aquí sigo dándole al rodillo y a la brocha. Como siempre se cumple la Ley de Murphy y yo no iba a ser una excepción, para pintar una mini habitación , me está costando más que lo de la capilla Sixtina. Estoy pintando sobre colores fuertes otros más claros y por ello ha habido que darle tan sólo “CUATRO” manitas para que no aparezca el color de fondo. Ya sólo me falta la última a un par de paredes y empapelar un par de trocitos así que espero acabar la “obra” mañana.

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