Decadencia

Dedicado a José Angel que me llevó a ver la casa de sus abuelos…

Hace no demasiado tiempo que estuvimos visitando una heredad de un amigo. Realmente fué un viaje hacia la nostalgia y un montón de sentimientos se agolpaban a cada paso que dábamos por una casa de labranza abandonada y maltrecha después de muchos años de abandono.

Era un sitio donde él jugó de pequeño durante las vacaciones del cole, había árboles frutales y animales en los corrales. Había vida.

Ahora sólo queda un lugar poblado de recuerdos y de espíritu de familia. Apenas cuatro muebles viejos y descacharrados, acumulan polvo y soledad a partes iguales, hasta que la excavadora se los lleve por delante o urbanicen las tierras de labor.

Fué un momento de ver reliquias de un pasado no muy lejano en el que algunos cacharros perdidos y fuera de lugar nos recordaban la forma de vida de nuestros abuelos, sobria y llena de dificultades.

Pero aquella forma de vida hace muchos años que acabó, con el éxodo a las ciudades y el trabajo en las zonas industriales, a cambio de poco más que un pisito en un barrio y un “curro” alienante en una cadena de montaje.

Ojalá pudiéramos haber mantenido nuestros pueblos llenos de gente y de niños, en vez de haberlos dejado convertir en páramos de trastos viejos y nostalgias. Fué una bonita excursión en el túnel del tiempo y aquí os dejo una colección de fotos en un album que he llamado Exodo.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

4 pensamientos sobre “Decadencia

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