Dos pilotos discutiendo

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Airbus 320 de Northwest

Ayer salió en todos los medios la lamentable noticia de que, por ir discutiendo en cabina sobre discrepancias con la política empresarial, ninguno de los pilotos se dió cuenta de que había que aterrizar, ni siquiera atendieron las llamadas de control y por supuesto que a los avisos que generan los propios sistemas de control de vuelo de que está dotado el Airbus 320.

Estamos viviendo días terribles económicamente, así que la atención de los profesionales puede andar dispersa en más frentes de los habituales, seguramente con miedo a perder su propio puesto de trabajo. Todo este tipo de situaciones conlleva una pérdida de atención como la que parece haber ocurrido en este vuelo de Northwest.

Hace ya muchos años que se intentó paliar este comportamiento instruyendo a las tripulaciones mediante unos cursos de aplicación práctica, basados en el Análisis Transaccional, y que se conocen como CRM (Cockpit -o crew- Resource Management). En ellos se abunda siempre en la forma óptima de comunicación y coordinación de las personas que trabajan en un espacio tan reducido y con tanta información que analizar, que la única manera de hacerlo bien es considerando que el otro siempre puede tener razón.

Hay que hablar fluidamente, a ser posible con inocencia, sin prejuicios, establecer lazos afectivos, romper dinámicas negativas, generar y recibir confianza por parte del otro, olvidar problemas ajenos al vuelo, concentrarse en un problema y resolver sin precipitación cualquier anomalía, COLABORAR en definitiva para actuar adecuadamente.

Pero los pilotos somos también seres humanos y a veces “se nos va la olla” como a cualquier hijo de vecino. A estos desgraciadamente se les paró el tiempo enzarzados en algo que no formaba parte del plan de vuelo. Y ha habido bastantes accidentes debidos a mala relación o discusión entre los pilotos.

Afortunadamente no ocurrió nada más que un retraso, una alarma en todos los sistemas de alerta, ya que hay que imaginar que en los centros de control se activarían todos los mecanismos posibles ante un posible secuestro, o la incapacitación de ambos pilotos por muerte o desmayo, y cualquier conjetura que se pueda uno imaginar cuando un avión no responde a las llamadas…

No hace mucho comentaba con un colega que estas cosas pueden pasar y le recomendaba que mantuviera la cabeza fría durante esta dura época. Cuando un grupo de gente está sometida a más presión de la habitual, están negociando un ERE, o andan con problemas de  índole personal, es cuando hay que ejercer tu profesión con mayor exigencia de la habitual. Hay que irse a los archivos personales de todo lo que te han enseñado, hacer ejercicios de concentración, de relajación y sobre todo de exclusión de todo lo que no sea el vuelo. Hay que volverse exquisitos en la aplicación de cualquier norma y procedimiento. O sea que hay que actuar con la mayor profesionalidad posible, como un payaso que tiene que hacer reir durante el funeral de un ser querido…

Es hora de desempolvar los CRM y darle una leidita a las recomendaciones que ahi tenemos. Lo demás siempre es accesorio. Ningún problema es insuperable mientras continues vivo tú y tus pasajeros.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

5 pensamientos sobre “Dos pilotos discutiendo

  1. Qué interesante Carlos! ..La noticia ya la había escuchado , pero tu análisis y consejos hacen de esto algo diferente.Que optimismo que le ponés a tu artículos , Muy bueno lo tuyo! …. Apenas terminé de leer tu artículo recordé la famosa frase: “No hay mal que por bien no venga” , y es muy cierto , cada situación de estas siempre nos enseña algo , siempre hay algo por aprender , o por mejorar , más allá de ser piloto o no (yo no lo soy) .Esto nos enseña la importancia que tienen las “buenas relaciones” laborales en cualquier trabajo , después de todo la unión hace a la fuerza .
    Saludos

  2. José, una vez más muchas gracias por tu amabilidad. Yo siempre he creído en que la mejor manera de ser eficaz es haciendo equipo. Que las órdenes se acatan, cuando las circunstancias lo exigen, sabiendo el objetivo de la misma. Que para llevarse bien hay que hacer a veces un poco de esfuerzo (mucho más que para llevarse mál). Y casi siempre todo es muy sencillo intentando ser generoso u optimista. Pero con un despiste tan bochornoso se echa por tierra la labor de muchos miles de personas que están intentando día a día mejorar en todos los aspectos que influyen en cualquier trabajo. Por mi parte a estos dos señores les mandaría urgentemente a una escuela de CRM y les recomendaría que se dedicaran a otra cosa. Creo que por muy buena trayectoria que hayan tenido no merecen continuar en esta profesión. Tambien soy tremendamente firme e inflexible con estas actuaciones.

  3. Hola Carlos,

    Comparto lo que dijo José. Gracias por dar un aire de optimismo sobre esta situación. Creo también que esto nos sirve a todos como llamada de atención para que paremos un par de segundos y pensemos como estamos y nos comportamos.
    Lamentablemente no puedo ejercer profesionalmente como piloto (soy solamente PPL), pero en mi trabajo reconozco que si estamos bien como equipo de trabajo, el riesgo de fracaso es mucho más elevado.

    Me alegro que todo haya quedado en un “mero retraso” de llegada al destino, pero comparto que a estos dos señores habría que redireccionarlos profesionalmente… que no sea una cabina de vuelo.

    Un abrazo y safe landings!
    Sérgio

  4. Sérgio, tampoco yo puedo volar ya… pero no por ello he dejado de amar esta profesión que ¡podría ser maravillosa!. La estropean y atropellan gente sin escrúpulos, que se dedican a esto con una intención mercantil.
    Así que sigo intentando hacer recapacitar a los profesionales en su trabajo, a los aficionados a que encuentren quizás otras opciones de volar, y a todos a conocer algo más de lo que es la aviación profesional. Una labor que me gratifica mucho cuando leo comentarios como el tuyo. Así que ¡a volar!.

  5. Pingback: Atención al pasaje | Alas de Plomo

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