El método Grönholm

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El método de selección de personal para una gran empresa se convierte en la trama de “mentiras” y dudas constantes sobre la propia identidad de sus protagonistas.La incertidumbre se mantiene hasta el final de la obra con saltos magistrales entre la comedia y el drama; tan pronto ríes como te quedas pensando en la crueldad humana. No sabes por qué somos capaces de “rebajarnos” hasta la misma miseria, intentando conseguir un trabajo, o “interpretar” un personaje diferente a lo que en realidad somos, con tal de mantener tu puesto.  

Las reflexiones que vas haciendo a lo largo de la representación apenas tienen tiempo de consolidarse porque ya estás analizando otra frase, otra actitud, cuando te encuentras riendo con una salida de “patabanco” de cualquiera de los “candidatos”.

Una ¿comedia? muy seria, con mucho mensaje y que surgió tras encontrar en la basura ciertos documentos “confidenciales” de un proceso de selección real. En ellos había comentarios como estos: “gorda, tetuda…”, “voz de pito, parece idiota…”. Ello llevo a su autor, Jordi Galcerán, a escribir esta obra que luego fué trasladada al cine.

Una buena obra, bien interpretada, que deja un estupendo sabor de boca.      

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

2 pensamientos sobre “El método Grönholm

  1. La obra es equilibrada y está bien interpretada.

    Las empresas buscan a personas, generalmente para puestos directivos o mandos intermedios, que se adapten a sus necesidades. Es decir, no buscan al mejor. Buscan lo mejor para llevar a cabo su tarea, que generalmente es ganar dinero, Cuanto más rápido mejor y, normalmente, sin dejar un plus a la sociedad.

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