El próximo accidente aéreo

Estoy harto de oir sandeces de unos y otros, de comentarios movidos por el rencor y la frustración, de actitudes intransigentes, de prejuicios inamovibles y de ceguera ante la realidad.

Los controladores no han conseguido convencer a casi nadie de que su labor es sobre todo una cuestión de seguridad, (SAFETY).

Yo os voy a decir cómo se producirá un accidente aéreo en nuestro país. Y los porqués.  A mí ya no me puede volver a despedir ninguna compañía aérea, ni AENA, ni siquiera darme la baja en vuelo, ni soy un peligro en mí mismo de cara a la seguridad aérea.

Fuí comandante de lineas aéreas, instructor de vuelo y simulador, y algo he ido aprendiendo a lo largo de todos los años dedicado profesionalmente a esta maravillosa actividad que fué, cosa que han destruido desde los cimientos en los que se basa la misma, el SER (Seguridad-Eficiencia-Regularidad). Ahora ha entrado en los considerandos una nueva inicial, otra E, de Economía convirtiendo el SER en lo que SERE.

La economía en aviación da muy malos resultados, cuando no se aplica donde corresponde. He ido escribiendo de actitudes empresariales abusivas, irresponsables y de auténtica mafia operacional. He defendido a cada uno de los colectivos que forman parte de la aviación, y si alguno se me ha quedado en el tintero, es porque una sola persona no da a basto para llegar a describir cada rincón de un mundo tan amplio.

Sigo sin dar nombres de empresas candidatas al accidente, porque hay más de una que vive de su imagen, de su “popularidad” y de sus campañas de marketing. Y aquí estoy con ganas de construir, no de destruir.

Nadie que no haya volado en una cabina se imagina el estado de alerta continua en la que tiene que estar un piloto (los dos), cómo uno supervisa al otro y cómo se ayudan y distribuyen sus funciones en todo momento, comenzando cn la preparación del vuelo. Cómo se verifica cada paso, cada maniobra o cada decisión “difícil”, porque el tiempo en caso de emergencia es escaso pero suficiente para adoptar la mejor opción disponible en esas condiciones. Pero…

Ha habido dos coincidencias notables en España en sendos accidentes con víctimas, y en ambos el problema de fondo era el de anormalidad laboral. Ambos estaban pendientes de su continuidad como empresa, o recién vendida a capital ajeno, y con Regulación laboral de por medio. Los pilotos somos humanos y esas “tonterías” de mantener el trabajo nos despistan de los quehaceres rutinarios. Afortunadamente volar en condiciones normales se hace tedioso, repetitivo, aburrido, y sobre todo por ello seguro. Un piloto que está muy entretenido, enfrascado en procedimientos anormales, no tiene tiempo de pensar en la nómina, y no lo hace.

Desde que se privatizó la formación de pilotos de manera que no hay ningún centro subvencionado, se ha conseguido una cosa muy importante para la economía empresarial: “saturar el mercado” de profesionales hambrientos de “amortizar” la inversión. Sigo sin valorar el nivel de formación alcanzado de este modo, no sea cosa que alguna escuela se dé por aludida.

En esta situación algunas empresas se permiten el lujo de crear bolsas de trabajo con pilotos que además de su formación profesional, han tenido que pagarse una habilitación de tipo de avión para “por si acaso”… y ese caso no se sabe si llegará.

A los comandantes se les desvistió de autoridad, se les vulgarizó, y se trata de amputarles el criterio profesional haciéndoles someterse al dictado de unas prácticas que se mueven en un estrechísimo margen de seguridad. Obligarles a volar sin un kilogramo de combustible extra, hacerles rodar con un motor para ahorrar 100 kg. de fuel, no encender los APU por lo mismo mientras el pasaje se hiela de frío o se achicharra de calor, alargar los repuestos hasta el máximo de tiempo de vida útil calculado (teóricamente) o hasta el total de ciclos previstos, programar su actividad hasta el tope legal, independientemente de las circunstancias operativas, reducir el descanso hasta hacerles volar extenuados (dentro de la ley) cuando no sabiamente falseados…

Estos pilotos siguen siendo muy buenos profesionales, lo que no son buenas son las condiciones laborales impuestas. Pero una vez en el aire, hay que apoyarse en el control de tráfico, y cumplir como mejor se pueda. Ahí siempre tenemos de nuestro lado a los controladores, que nos asesoran, dirigen, coordinan y ayudan a realizar ese trabajo con seguridad, velando además por subsanar pequeños errores (o grandes) de los que no estamos exentos.

Ellos vigilan y alertan de una desviación en la ruta, la altitud, la velocidad;  cualquier cosa que se aparte de lo normal y procuran que las compañías ahorren un montón de dinero en combustible abreviando en la medida de lo posible cualquier ruta, cualquier maniobra y facilitando el tráfico de manera eficaz y SEGURA.

Hacer todo ello bajo la amenaza de despido, de sanción, de cárcel, sin haber descansado, sin estar concentrados plenamente en su trabajo, no es lo que se dice el mejor modo de dar ese servicio. Sabeis que nunca suelo ser grosero en mis expresiones, que mis palabras son casi siempre moderadas, pero me encanta en este momento decir que estoy ¡hasta los…! de tanta miseria aeronaútica.

Por esto es por lo que va a haber un grave accidente: porque a los pilotos de esas compañías los tienen acobardados con imposiciones empresariales “de palabra” nunca por escrito, a los mecánicos no les dejan reparar como querrían sus averías, a los controladores les han “aniquilado” a base de Decretos-leyes, y a las empresas la AESA no les inspecciona como se debería. Se limitan a que los papeles estén en regla. Y casi todo el personal aéreo sabe a dónde van a parar esos papeles… hasta que ocurre el accidente.

Os juro que ese día no diré nada, como me insinuaba un comentarista del blog. Yo no hago nunca carnaza de una desgracia, para eso están los medios tradicionales que con todo lujo de detalles harán unas valoraciones apresuradas de las causas, os mostrarán imágenes de casquería extraordinarias, se solidarizarán con las víctimas y las familias mientras hurgan con el dedito en la llaga para sacar unas lágrimas necesarias e inútiles ya.

De eso están tratando de hablar mis amigos los controladores, de SEGURIDAD, de que se han jugado su carrera profesional por intentar salvar el espacio aéreo español de una catástrofe, porque han querido que la aviación española siga siendo segura, a pesar de la crisis económica. No hablamos de dinero, al menos yo como pensionista que soy, y ellos tampoco. Porque volar desgraciadamente ya no es tan seguro como se intenta vender a machamartillo.

Sé que me echo encima, una vez más, a toda la profesión. Sobre todo a los pilotos que argumentarán diciendo que ellos siguen cumpliendo con toda la normativa en vigor (por cierto cada día más variable), que velan por la seguridad de sus vuelos, etc., etc. Y claro que sé que es así. Pero les han recortado los márgenes de seguridad, les han quitado libertad de acción y lo que es peor, les han anulado a los controladores.

Si aún con todo y con esto estoy en un error de apreciación, me alegraré de que mis elucubraciones sean siempre equivocadas. Nunca he querido tener la razón en esto, deseo equivocarme una y un millón de veces al advertir de que habrá uno o más accidentes en España, y prefiero quedar como un imbécil ante todos por decir lo que muchos piensan y nadie se atreve a “airear” para no acabar con el negocio. Eso es lo que pretenden que sea exclusivamente. Y ahora en Navidad afortunadamente el ángel de la guarda está de servicio permanente (H-24). Así que no temais nada y volar confiados en la providencia divina. A los humanos no les dejan ya trabajar como Dios manda.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

14 pensamientos sobre “El próximo accidente aéreo

  1. Amigo Carlos: Tras leer tu artículo sólo se me ocurre hacer el comentario siguiente: Acertado, serio, responsable y brillantemente expuesto. Aprovecho la ocasión para felicitarte junto con tu familia por Navidades.
    Un abrazo

  2. Hola, Carlos.
    Te sigo desde hace tiempo y es la primera vez comento una de tus entradas.
    No puedo estar más de acuerdo con lo que expones ya que constato cada día el deterioro del “negociado”.
    Como controlador -supervisor app- se aprecia ese deterioro en la formación de los nuevos pilotos, son detalles pero quienes llevamos algún tiempo en ambos lados del micro lo notamos rápidamente.
    También me temo lo peor. Lástima que el dolor de las familias será el barro de la piara mediática. Siento asco.
    Un abrazo, de corazón.

  3. Ojalá no aciertes.

    me gustan los aviones y los helicopteros y todo lo que lo rodea, es una de mis aficiones ocultas que casi nadie sabe( todos tenemos alguna) pero volar ya me da un poco de repelús, tal vez sea porque las alturas no me gustan o porque soy un “cagao” , no lo sé.

    Por eso soy de los que creo que los profesionales que se dedican a este mundo tienen que estar bien tratados y bien pagados, ya que su preparación asi lo dice.
    Por eso no me gustan nada las compañías de bajo coste, tipo Ryannair, que tratan como la mierda sus empleados, que vuelan con lo justo de gasolina,….o algunas compañías normales que se quieren parecer a estas…Espero que para volar por Europa, las grandes compañiás como SwissAir,Lufthansa,SAS,Finnair, no se vuelvan locas con lo de reducción de gastos…

    Mi conclusión es dejar de reducir gastos y buscar nuevas formas de aumentar los ingresos sin que afecta a la seguridad aerea

  4. Public friend. Ese deterioro generalizado, sólo lo entiende un profesional del entorno. Me “fumigaron” por tocar la fibra de los directivos, de los mediocres que se arriman a quien les “sobornan” (no lo considero un pago). Y ahora han llegado al descalabro constitucinal desde todos los frentes… Así que ¡sálvese el que pueda!. Lástima que los corderos acaben degollados tan ricamente, mientras que son además los que pagan a sus propios verdugos. Eso sí un módico precio. 🙁

  5. Iceman86, no eres ningún cagao. El respeto al vuelo parte de la sensatez. Se asume un riesgo intrínseco cada vez que uno se eleva mediante algo que es capaz de volar. Un riesgo que se conoce, se calcula, se previene, se minimiza y se controla. Así ha sido lo normal.
    Ahora priman intereses ajenos a la voluntad de cualquier profesional, no sólo en aviación, así que la calidad de cualquier producto disminuye proporcionalmente al egoísmo del productor.
    De nada sirve que un albañil escatime cemento en los cimientos, o un panadero sustituya la harina por sucedáneos, ni un funcionario se afane en sellar papel mojado.
    Al final las casas se caerán, el pan se pondrá duro nada más salir del horno y el papel oficial será pasta para reciclado… Todos pagaremos esta tendencia absurda a quitar de donde no habría que tocar ni un céntimo de euro. Ojalá que esté totalmente equivocado. Lástima que no siempre se cumplen mis deseos. 🙁

  6. Carlos,

    se puede decir más alto pero no más claro. La economía deber ser una consecuencia del trinomio seguridad, eficiencia y regularidad, y no un objetivo en sí mismo, porque en ese caso se sacrifican. Si es seguro, eficiente y regular entonces los pasajeros estarán encantados de pagar por el servicio que se ofrece. Cuando el objetivo son billetes a 10 € y encima beneficios, ya sabemos lo que sucede.

    Un saludo y Feliz Navidad.
    Las mentiras de Barajas.

  7. Totalmente de acuerdo Carlos. Esto se me hace muy conocido….acá pasó algo similar con la tragedia de LAPA ….fue una “crónica de un accidente anunciado”….Enrique Piñeyro se cansó de avisar de este peligro inminente, lamentablemente nadie le hizo caso, las autoridades correspondientes miraron para otro lado, y fue así como llegamos a ese final, que no podía ser de otra manera.
    Como vos bien sabés se dice que en aviación, un accidente nunca tiene una causa única, sino que es la suma de muchos pequeños fallos o errores la que desencadena una cadena de eventos que, si no se detiene a tiempo, conduce inevitablemente a la catástrofe…. Lamentablemente es justamente eso, lo que está sucediendo allá… y es el terreno ideal para cualquier tipo de accidente en el momento menos pensado…..ojalá me equivoque….ojalá que las autoridades tomen cartas en el asunto….ojalá que esta vez tengamos un final feliz…
    Abrazo.

  8. Verdades de Barajas. ¿Creeis que les importa un pimiento?. Vosotros y algunos más (cada vez más), sabemos que no. Pero a nosotros nos da igual, que no estamos aquí para ganar votos. Estamos por responsabilidad CIVIL, porque nos pide el cuerpo desenmascarar estas actitudes “criminosas”.
    El resto siempre acaba en historia. Y nosotros queremos modificar el futuro, modificando una sola cosa: El desconocimiento de los hechos.
    Felices Fiestas (o servicios de turno) a todos… jeje 😉

  9. José, la película Wisky-Romeo-Zulú es un relato en primera persona de acoso laboral y de lo que aquí se está cociendo… Aquí siguen empeñados en enlazar eslabones en lugar de abrirlos, así que la cadena está muy larga y muy tensa. Lo malo es que siempre cede el eslabón más débil.
    En todo caso espero que nos dejen tener a todos una Navidad en Paz y llena de Felicidad, a ambos lados del Atlántico y ALL AROUND THE WORLD. 😉

  10. La Seguridad tambien disminuye cuando las TCP´s vuelan 5 modelos diferentes de avión, los pilotos 3, los mecánicos licencia para otros 3. Los departamentos de programación, atención a tripulaciones y control de vuelos están llenos de becarios, sin preparación, sin conocimientos previos sobre las tareas que desarrollan y cuyo tiempo máximo en su puesto es el que dura su contrato (basura ) temporal. Las Tripulaciones no descansan adecuadamente, están mal alimentadas, pésimamente programadas y mal dimensionadas. Todo esto es de sobra conocido y consentido por la Administración que se convierte en cómplice silencioso del deterioro progresivo de la Seguridad. Nunca antes el profesional ha estado tan sólo y tan acosado.

  11. Vito …reado. jeje. ¡Por fin!. Poco a poco irá saliendo a la luz, cómo se ha ido desinvirtiendo en SEGURIDAD. Hablar de algunas “fondas” a las que se lleva a los tripulantes a ¿descansar?, en compañía de cucarachas. La dieta a base de grasas insaturadas, y del continuo ataque a la dignidad personal es una parte que prometo ir contando, pese a quien pese.
    Ahora estamos en Navidad, hoy sortean la lotería, mañana todos seguiremos igual de ricos. Y pasado…celebraremos el nacimiento de Jesús.
    A él sí que se las hicieron pasar como ya sabemos, por querer salvar a los hombres de su propia ruina.
    Al año que viene muchos nos llamaremos Jesús, y no creo que nos crucifiquen otra vez. ¡FELIZ NAVIDAD! Vito-Jesús. 😉

  12. Carlos,se puede decir más alto pero no más claro. La economía deber ser una consecuencia del trinomio seguridad, eficiencia y regularidad, y no un objetivo en sí mismo, porque en ese caso se sacrifican. Si es seguro, eficiente y regular entonces los pasajeros estarán encantados de pagar por el servicio que se ofrece. Cuando el objetivo son billetes a 10 € y encima beneficios, ya sabemos lo que sucede.Un saludo y Feliz Navidad. Las mentiras de Barajas.

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