La mano del piloto

la mano del piloto estudiando

 

Cuando una persona se convierte en piloto es con la idea de volar y sentir que bajo tus alas, y sobre ellas, solamente hay cielo. Un cielo en el que la libertad se siente en tres grados y que representamos sobre tres ejes de coordenadas X,Y, Z…

Utilizamos las leyes físicas para convertir energía en movimiento, para vencer las fuerzas que se oponen al vuelo y superamos al peso a base de sustentación, la resistencia con el poder de los motores, y los miedos con el conocimiento, de ahí que el entrenamiento y la formación continuada sean el único medio para adquirir la experiencia necesaria para afrontar el vuelo con la confianza y seguridad que pretendemos.

Cuando se trabaja con una sofisticada máquina, hay que entender cómo funciona cada sistema, cada parte esencial de un equipo en el que un fallo puede ser vital, y decidir en cada momento aquello que es inmediatamente prioritario de lo que, aún siendo un problema, puede considerarse como algo secundario…

Todos alguna vez hemos oído  que había habido un fallo técnico, que un avión ha hecho un aterrizaje de emergencia o que por condiciones meteorológicas adversas un vuelo se ha tenido que desviar a un aeropuerto alternativo. Y en los desgraciados casos en que el accidente se ha producido, acabamos oyendo hasta la saciedad algo tan vago como el “error humano” como la causa última del mismo…

Y efectivamente el fallo humano está presente en un porcentaje muy elevado de los incidentes/accidentes aéreos. Pero ¿qué es el error, cuál ha sido el fallo, cómo se ha llegado a él?. Son preguntas que suelen obtener respuesta tras una investigación exhaustiva de los hechos concretos, de las circunstancias, de la cadena de pequeños detalles que de manera aislada han ido creando una situación de riesgo máximo, con resultados dramáticos en un momento muy concreto.

Cuando todas estas circunstancias confluyen en el mismo punto espacio-tiempo, es cuando aparece esa mano dirigida por una persona que ha dedicado toda una etapa de su vida en tratar de lidiar con situaciones extremas. Ha sufrido en primera persona todo el esfuerzo que ha debido realizar para adquirir una pericia suficiente para afrontarlo con serenidad, ha tratado de entender cómo se comporta su avión en un escenario hostil, se ha planteado cuestiones imprevistas y tratado de encontrar soluciones a lo que humanamente se conoce. Pero un piloto profesional debe tener previsto lo imprevisible, y cuando nada de lo que ha aprendido hasta ahí parece tener una solución a un problema desconocido, con su experiencia tratará de encontrar una vía de escape y creará una nueva vía de exploración que sirva para el futuro.

La mano del piloto cogerá entonces el mando y en ese instante utilizará toda la fuerza que le dan el conocimiento y la experiencia, y eso sólo lo habrá conseguido con mucho esfuerzo, con muchas horas de sacrificio, y con una formación muy rigurosa en la que la herencia del saber ancestral de muchos predecesores le ha sido entregada de manera generosa.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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