Mal de altura

 

Artículo dedicado a los montañeros del Annapurna, a los que deseo un pronto descenso con Tolo sano y salvo…

Así comenzaba este artículo, con una dedicatoria, cuando me entero de la lamentable noticia de que Tolo Calafat ya no bajará esta cumbre. Así que lo que a continuación leais quiero que sea mi homenaje póstumo a este gran alpinista (himalayista), al que todos recordaremos siempre como lo que de verdad quiso ser y lo consiguió con todos los honores. D.E.P.

Hace bastante tiempo hablé de la presurización en los aviones de tal manera que se entendiera por qué es necesaria. Hoy quiero centrarme en el aspecto más fisiológico, el que afecta en altura por la falta de oxígeno, y las repercusiones que tiene en el organismo.

El nombre médico de esta afección es el de HIPOXIA (palabra compuesta, de origen griego, con el prefijo hipo: escasez de… + ????: oxígeno). Así que ella sola define el origen del mal. Pero las afecciones que genera están muy estudiadas y constituyen un grave problema para la vida en condiciones “normales”, imaginaos lo que significa en la cima del mundo, soportando además una temperatura bajísima y donde cada paso que se da parece ser  más corto que el anterior…

Cuando una persona permanece en estado de hipoxia prolongado, el cuadro se va agravando en la medida en que la respuesta de todo el organismo es cada vez más lenta y descoordinada. Cuando la proporción del oxígeno en la sangre es menor del habitual, el estado general hace que cualquier tejido se vea sometido a una falta de “nutriente” a nviel celular y la hemoglobina no esté saturada, intentando compensarlo mediante la generación de más eritrocitos (glóbulos rojos), que son los que en su composición tienen esta proteína. A eso es a lo que llamamos “aclimatación” a la altura, forzamos a la sangre a adaptarse a la falta de oxígeno fabricando más “porteadores”.

Tras un tiempo adecuado de estancia en altura, poco a poco, el organismo se ha preparado para no verse afectado por este problema y es capaz de adaptarse a la nueva situación. Lógicamente os podeis imaginar que esto tiene un límite, ya que no puede ni debe haber infinitos glóbulos rojos en la sangre (lo cual constituiría ya una enfermedad) porque hace que aumente el volumen y la viscosidad de la sangre, haciendo más difícil su circulación.

Hay un montón de síntomas asociados a esta falta de oxígeno y que los podemos clasificar en:

Síntomas objetivos

– Aumento en la profundidad de la respiración.
– Cianosis (color azulado de uñas y labios).
– Confusión mental.
– Pobreza de juicio.
– Pérdida de la coordinación muscular.
– Inconsciencia.
En ocasiones, síntomas tales como Euforia o agresividad, pueden ser percibidos tanto por el afectado como por el observador.

Síntomas subjetivos

Las señales de alarma más importantes son aquellas que se pueden percibir más precozmente, pueden ser:

– Sensación de falta de aire.
– Sensación de ansiedad.
– Dolor de cabeza
– Desmayos y Mareos
– Fatiga.
– Náusea.
– Sensación de ondas de frío o calor
– Visión borrosa.
– Visión de túnel.
– Pérdida de sensibilidad.

La única solución inmediata a este cuadro de alteraciones consiste en ventilar con oxígeno y restablecer la concentración en sangre de éste, porque de lo contrario el agravamiento progresivo lleva a ser causa de muerte. En última instancia la gravedad se traduce en una falta de oxigenación a nivel cerebral, que se denomina edema cerebral, y cuyo desenlace, si no se recibe ayuda médica, es la muerte.

Hasta aquí, como veis es todo fisiología y bioquímica, el organismo está preparado para llegar a ciertos límites, pero estas personas rebasan el límite físico hasta un punto dificil de imaginar. Sólo la fortaleza de la mente para luchar contra su propio cuerpo es lo que les hace ser diferentes a todos nosotros. Ascender una montaña no es sólo saber escalar, atravesar glaciares, dominar la técnica de las distintas paredes contra las que luchar. Ascender por encima de los 8000 m. es una proeza para la que muy pocos estamos capacitados.

Aprender a sufrir, continuar subiendo cuando el cuerpo dice ¡basta!, distinguir cuándo debes o no retirarte de la lucha, es probablemente lo más difícil de asimilar y decidir, porque después de tanto esfuerzo, de tantas ilusiones, el tener al alcance de la mano la efímera gloria de estar arriba durante unos instantes, es una fuerza más poderosa que la razón.

Todos ellos tienen su razón para intentarlo, su propia esencia vital, que les lleva a desafiarse a sí mismos y a esa montaña a  la que se afanan en vencer… ¡Es su destino!.

Pensar ahora en la muerte de Tolo es algo increíble para los que hemos estado pendientes de esta expedición. Saber que tres montañeros que alcanzaron la cima se han quedado para ayudar a rescatarlo si les quedaba una mínima porción de energía, es todavía más impresionante que el hecho de haber llegado hasta arriba. Porque quedarse ahí durante más tiempo ha sido un riesgo casi mayor de los que ya habían superado. Pero ahí estuvieron, hasta el final, jugándose la vida por salvar a su amigo y compañero.

Tristemente no ha sido posible, e imagino que ahora tendrán que superar un reto mayor que el de recuperarse de la fatiga, y de las congelaciones parciales, porque la fatiga del alma no se recupera a nivel del mar.

Así que Gracias Juanito, gracias Carlos, gracias Horia, por haberle esperado en el campo cuatro. Os habeis enfrentado una vez más a la montaña y habeis vencido. Pero además habeis demostrado lo que es tener un gran espíritu humano y habeis aguantado arriba hasta el último momento de esperanza. La misma esperanza que transmitís a todos con vuestro valor y vuestra valía. Con gente como vosotros la humanidad aún tiene esperanza. Porque vosotros nunca habeis gritado: ¡sálvese quien pueda!.

Y este experimento demuestra cómo se reacciona en una cámara Hipobárica que simula las condiciones de presión en altura…

 


Hipoxia cerebral por camara hipobarica
Cargado por raulespert. – Vídeos sociales y ecológicos.

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Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

2 pensamientos sobre “Mal de altura

  1. Mi sentido pésame a toda su familia. Su mujer Margalida, sus hijos Miquel de 8 años y el pequeño, Andreu, de 18 meses. No lo volverán a ver.
    —————
    Me ha impactado el vídeo en la cámara hipobarica.
    Saludos

  2. Jubi, a eso le llaman una “muerte dulce”. Ninguna muerte debería calificarse así, aunque el afectado ya no tenga ni noción de que está sucediéndole. 🙁

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