Más viento cruzado

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A raíz de las espeluznantes imágenes del avión aterrizando en Bilbao he visto ya algún que otro artíulo con más o menos “enjundia” tanto en forma de noticia periodística, como de opinión de “expertos”.

He dejado de participar en un foro aeronaútico visto que la gente no sabe expresarse con la debida corrección y por supuesto sin menospreciar las opiniones ajenas (no las mías que no las he dado).

El debate abierto está en el tratamiento que se hace de cualquier cosa que sea tan “llamativa” para la mal llamada “masa”, habría que llamarle simplemente gente, pero les gusta la carnaza a unos y otros y si pueden ofender de entrada al posible lector, mejor que mejor para no perderse ni un hipotético lector. En internet esto pasa todavía más que en los medios tradicionales de información, ya que las personas pueden participar activamente en forma de comentario tanto si es favorable como si es contrario.

Con todo ello consiguen el objetivo de “fidelizar” a todos los lectores, cosa que no ocurre con un periódico, ni con una radio o T.V. Por todo ello ando un poco harto últimamente con los blogs (incluido alas de plomo). Estamos perdiendonos por nuestra propia inexactitud o parcialidad a la hora de hablar de temas que conciernen a la supuesta veracidad de lo que decimos.

Dicho esto quiero abundar un poquito en lo que supone el viento cruzado para un avión.

En primer lugar una operación segura siempre es cosa de sus dos pilotos. Ellos evalúan su propia capacidad para afrontar determinadas situaciones, analizan los datos objetivos con los que cuentan, viento, visibilidad, longitud de pista, etc. y deciden si con todo ello es posible y además recomendable iniciar una aproximación.

Supuesto que han realizado el análisis correspondiente, han decidido que los límites máximos permitidos no se han sobrepasado y su propia experiencia es suficiente para garantizar el éxito inician la aproximación y les “varían” las condiciones de manera más o menos “brusca”. ¿Qué hacer entonces?. Siempre lo más recomendable es hacer un “GO AROUND” (en español aproximación frustrada o simplemente motor y al aire). Eso es actuar con cabeza. Sin embargo estás ahí para intentar llegar a destino y depositar al pasaje en el sitio que ha querido voluntariamente al comprar su billete.

La profesionalidad se demuestra muchas veces yendo en contra de los intereses de la propia compañía y por supuesto del deseo de llegar de los pasajeros. Pero eres tú quien toma la decisión de seguir o interrumpir la aproximación. Eso realmente es lo más dificil que se presenta en esos momentos, la abstracción total de las influencias externas, para considerar lo único que importa de verdad en estas historias: LA SEGURIDAD de los pasajeros, de la eronave y de la tripulación (siempre por este orden).

Para tomar según qué decisiones lo único necesario es saber lo que tienes entre manos, que siempre es algo más que tu salario, tu continuidad en una empresa de “pacotilla” que fuerza – de mil y una maneras sutiles- sin escribir nada para estar exenta de responsabilidades o sencillamente el orgullo propio de alguien que se cree mejor que los demás por hacer lo que otros más sensatos no harían de ninguna manera (a esto le llamamos “machadas”).

Por eso a veces las decisiones que se toman no son las óptimas, simplemente la suerte ayuda a que no pase nada cuando había muchas probabilidades de que hubiera ocurrido una calamidad. Por eso, Pedro, los aeropuertos no deciden qué aviones pueden o no pueden aterrizar con un determinado viento, cada avión tiene un límite, si la racha está presente en un momento o no, sólo pueden medir el valor medio y constante del viento y las rachas máximas observadas, ni conocen las limitaciones de las tripulaciones que est´ñan operando en la aproximación. Salvo casos muy claros y determinados  y objetivados por la autoridad aérea, no se cierra un aeropuerto así como el que no quiere la cosa. Se supone que los pilotos son auténticos profesionales que saben lo que tienen que hacer y lo que no. Pero eso siempre es una suposición.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

4 pensamientos sobre “Más viento cruzado

  1. Hola Carlos,
    creo que eres muy generoso al calificar aquello como “foro aeronáutico”…
    En mi opinión y así se lo dije también en su día, no es más que otro medio sensacionalista donde prima el amarillismo partidista por encima de todo, perdiendo así la oportunidad de reflejar simple y objetivamente la noticia en cuestión.
    Lo que me extraña es que en este “¿debate?” no haya aparecido aquél de “las operaciones segregadas simultáneas a pistas cruzadas, el negociete de los okupas de la DGAC, los 105 años de la historia de la aviación y bla, bla, bla”… ¿Se habrá ido, por fin, de vacaciones con el Imserso?
    Salu2 y buen fin de semana.

  2. Tienes razón, quizás el problema sea más de los pilotos que visto el comportamiento de los aviones en las imágenes jugaron a la ruleta y ganaron, pero si por esa inconsciencia algo hubiera salido mal ahora no estaríamos hablando de la pericia de los pilotos si no de sus errores.

    Creo que la seguridad en vuelo tiene que primar sobre cualquier otra consideración. Las compañías deberían tener en cuenta más la seguridad de sus vuelos que las cuestiones económicas.

  3. Raúlno creo que sea generoso sino prudente. Siempre me gusta aprender algo de quienes aportan con sinceridad su opinión, aunque sea errónea, o el planteamiento no sea adecuado. Pero cuando se hace como muestra de ser más listo que los demás, y encima insultando o descalificando es cuando me retiro de la polémica. Yo siempre he querido “criticar” actuaciones basándome en cosas concretas y comprobables. Ahora que chillando más o insultando más no me merece la pena. Allá cada cual con su ignorancia.
    Pedro, creo que he dejado entrever mi opinión sobre su actuación. siempre hay influencias ajenas a la operación que deben dejarse a un lado y tener la “personalidad” como para afrontar tus decisiones de forma muy firme, ante terceros. Ello conlleva muchos sinsabores, pero a la larga es lo que mantiene vivos a tus pasajeros, a tí mismo y a tu familia. Ser despedido por ello no es agradable, ni se le puede pedir a nadie que se sacrifique tanto. Pero la sensatez ha de primar sobre todo. Un piloto vivo siempre es un piloto que podrá trabajar. Un “salvacompañías” puede matar a mucha gente que no tiene la culpa de su sometimiento a la vorágine en que nos intentan meter.
    Agustín, no te preocupes que no abandonas a nadie. Sólo hay que ver cómo te preocupas por tus amigos y lo fieles que te somos. En Bilbao fué una de tantas veces que se dan en la zona norte. Pero así es el trabajo. Otra cosa es que una vez metido en el río se te lleve la corriente…

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