Militancia

Menos mal que Felipe González ha salido de las tinieblas (no lo tomeis por la parte diabólica), sino de la trinchera para liderar el concepto del recambio. ¿Os acordais del slogan por EL CAMBIO?. Luego vino el RECAMBIO, y ahora adivinad lo que se inventa. Imagino que el RECICLADO, con piezas de degüace, ya que lo que queda para reparar el vehículo político está peor que las piezas de origen.

Lo bueno de Felipe, el camarada Isidoro, es que realmente tiene “madera” de líder y  es un político de “talla”, pero no es ningún tarugo. Creo que además éste estudió y aprendió en su época hasta latín. Por eso ha utilizado una palabra de la tercera declinación para definir su objetivo político a corto plazo. ¡ MILITANCIA pura y dura!.

El origen latino de militar es Miles, militis, un sustantivo de la tercera declinación y de género masculino;  por más que Bibiana se suba a la parra, es lo que hay. Luego la evolución hacia el castellano derivó hacia otras palabras, pero nunca hay que perder de vista que militar viene de servir a la milicia, o sea para guerrear. Y el “miles gloriosus” era un soldado de las legiones romanas, nada que ver con un numeral de millar, con un sentido peyorativo de fanfarrón.

Ahora pues pide cierrar filas entre sus infantes, formar las cohortes y sacar del armario su “impedimenta” (Según el DRAE: Bagaje que suele llevar la tropa, e impide la celeridad de las marchas y operaciones.) En el combate se protegían con un casco, galea, un escudo cuadradado, scutum, y una coraza de cuero y metal, lorica. Para atacar se servían de la espada corta de doble filo, gladius, y dos tipos de lanza, pilum y hasta. O sea que quieren presentar batalla. Y digo yo ¿contra quien?.

Y las legiones así formadas y uniformadas, iban tras sus fasces, que simbolizaban la unidad de varias varas para ser más fuertes que aisladas, dispuestas a arrollar al enemigo y ampliar su imperio. Pero mucho ojo que aquello del fasces derivó en fascismo…

Felipe pide ser centurión, decurión o portaestandarte, mientras pepelu comtempla con arrobo a su macho alfa, su Caesar imperator. Pues nada, nada, a formar. Si lo manda el César habrá que darle lo que pide: “Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. Por dar que no quede.

A ver lo que nos dan ellos que no nos hayan dado ya. Y no digo por dónde ni cómo…


Y ya que estamos hablando de legiones ¿por qué no quedarnos con la nuestra?. Al fin y al cabo ellos también trabajan para defender España y llevan su cruz a cuestas.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*