Pirineos Sur y Norte

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Ciertamente no hemos ido a ver el Festival Internacional de las culturas, que ya ha llegado a su XVIII edición (Pirineos Sur), sino que aprovechamos el verano para disfrutar un poquito de las bellezas que ofrece el Pirineo en esta época del año.

De todos modos, este fin de semana el ambiente que había en la zona era extraordinariamente variopinto, jóvenes a disfrutar de los conciertos, familias con niños a hacer una excursión por la montaña, y por supuesto muchísima gente pasando parte de sus vacaciones en los apartamentos de montaña que han crecido más abundantemente que las setas durante estos años de especulación irrefrenable.

De cualquier manera, el Pirineo sigue siendo fuente inagotable de sosiego y disfrute de unas maravillosas vistas por cualquier parte que elijas para recorrerlo.

Desde El Pueyo de Jaca, pegados al albergue, comienza un sendero desde el que se sube hasta Panticosa en un agradable paseo, que te lleva entre bosques, y donde el boj flanquea el camino conforme vas ascendiendo lentamente disfrutando de una visita “guiada” (con carteles in-formativos), en la que te muestran la flora y fauna que encuentras en la zona. De una forma cómoda y suave asciendes y desciendes de nuevo a nivel del río para finalizar junto al telesilla de la estación de Skí de Panticosa. El musgo, los helechos y el agua limpia, te invitan a olvidar el trajín de la ciudad y a dejar llevar  la mirada hacia las cumbres de la sierra, en la que domina la Peña Telera. Una vez más os ofrezco mis fotos.

Si todavía te quedan fuerzas (cosa muy probable sin necesidad de estar en forma como es mi caso), puedes entonces seguir subiendo un poquito más hasta el mirador de Santa María. El paseo dura media horita y comienza junto al parque de Panticosa. Una vez arriba del mirador tienes una impresionante vista del pueblo y de toda la sierra próxima, llegando a vislumbrar el Midi D’ossau y todo el valle de Tena en su parte más alta. Sin duda más que recomendable y también muy fácil de completar estando medio atrofiado después de todo un año sentado ante una mesa… ¡En serio!.

Para los más vaguetes una escapadita a Francia, el día en que nos llevamos otra vez el Maillot Jaune del Tour, para visitar el Lago de Artouste. Una vez pasado el Portalet (que en verano no tiene nieve ni siquiera en el lado francés, en invierno no lo suelen limpiar no sea cosa que se pasen a esquiar a España…), decía que después del Portalet llegas a un lago (embalse) de Fabreges, en el que puedes y debes coger un telecabina que te lleva hasta la salida del trenecito de Artouste. Ahí te sientas casi una horita y a pasear a 2000 m de altitud para llegar hasta el lago de Artouste.

Las vistas mientras recorres la ladera y ves el valle perdido en la profundidad de la ladera, te demuestran las tremendas fuerzas que dieron lugar a los pirineos en la época de su origen (Era Terciaria). Plegamientos, erosión, circos de glaciar… Un maravilloso espectáculo natural digno de ser disfrutado con delectación. (prueba de ello son estas fotos)

Una vez arriba, entiendes el objeto del tren: ” construir una presa” para aumentar la altura de un lago glaciar que permitiera generar electricidad. El lago azul es una preciosidad a la que se llega tras una subida de quince minutos desde que abandonas el tren.  La presa, construida a base de roca granítica tallada en el propio lugar y apilada al estilo de las pirámides, hace que el lago brille completamente azul, como el cielo, y de no ser por la previsible temperatura del agua de deshielo más de uno acabaría dándose un bañito en tan magnífica laguna.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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