Ruta entre Balnearios

Aspecto de la hoz del río Mesa

Hace unos días os introduje en la comarca de Calatayud (Zaragoza) a través del turismo de Balnearios. Hoy quiero continuar con el tema pero siguiendo el cauce del río Mesa y las sorpresas que te depara una excursión magnífica, entre Jaraba y Calmarza.

Nada más salir del Balneario de Sicilia te encuentras a escasos metros con un balneario de gran tradición y antigüedad, el de la Virgen, cuya piscina natural al aire libre bajo la roca, invita a darte un baño caliente en cualquier época del año, junto al cual está una planta embotelladora de agua de manantial. Un idílico lugar también que invita al descanso y donde el murmullo del río acompaña el paseo antes de meterte de lleno en la Hoz del río, un cañón erosionado desde el cretácico y que ha disuelto la caliza original dejando la roca viva en unos cortados idóneos para que se guarezcan gran cantidad de aves, entre las que destacan sobre todo los buitres leonados, volando a térmica en espiral y que proyectan su sombra alada sobre las paredes de roca desnuda. (ver mi album del lugar).

Conforme avanzas sobre el cañón llegas de repente al santuario de la Virgen de Jaraba, antigua ermita, colgando de la pared como un ave más, pero de roca y ladrillo, y que impresiona ver desde debajo mismo de ella. Tras el disfrute de nuevo de la paz del lugar, de observar el vuelo de las aves, las golondrinas yendo y viniendo, los alimoches o los jilgueros, sigues flanqueado por roca y huertas primorosamente regadas por el río y que convierten el cañón en un auténtico vergel. Al llegar al cruce subes hacia Cetina un pequeño trecho que te lleva hasta los pajares y desaparece la vegetación hasta encontrar extensos campos de cereal y matorral de secano, tomillos, aliagas y algunas encinas que van siendo muy aisladas hasta desaparecer. Sin embargo la visión de Calmarza desde la altura da idea del contraste vegetal entre la vega y el altozano.

Una vez en el pueblo te encuentras de nuevo con la historia señorial del mismo, que pasó de mano en mano hasta su máximo explendor con los Palafox, quienes construyeron la torre que aún permanece en perfecto estado y que os muestro en esta foto. Pero a parte de ella está la iglesia en honor de San Blas, patrón del pueblo, y la modernidad de otro edificio lleno de colorido y que contrasta con el resto de la construcción tradicional.

Pero el plato fuerte del recorrido es sin duda la bajada de nuevo al río, desde la iglesia, pasando por los soportales del ayuntamiento y bajando por una cómoda rampa asfaltada, hasta encontrarte cruzando un puente de madera tras lo que has de volver aguas arriba unos cincuenta metros para encontrarte con una nueva sorpresa, la cascada del Pozo Redondo, maravilloso espectáculo entre la abundante vegetación y con un mirador en el que el agua pulverizada te refresca sin necesidad de meterte en el río ( lo cual se puede y recomiendo hacer) a lo largo de cualquier punto del recorrido, ya que hay infinidad de sitios donde poder dejar el coche y disfrutar de un chapuzón en pequeñas pozas de agua cristalina y que te revitalizan y cortan el sudor como si hubieras participado de un spa natural, calor al sol y agua fresca. Luego dirán que los finlandeses saben de saunas, y es verdad, pero estos parajes producen el mismo efecto y de manera más natural. (Podeis ver otro resumen fotográfico en este album).

Espero que llegueis a disfrutar de todo esto muy pronto, ahora en verano es una auténtica maravilla de parajes, y de cara al otoño-invierno imaginad lo que es bañarse en agua a más de 30º que surge de los manantiales naturales de toda esta zona… Aragón es así, noble hasta con el agua escasa.

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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