Subidón de adrenalina

(galería de Otein)

El siguiente vídeo (descubierto en Pichicola) y que os recomiendo mucho a pantalla completa, no es apto para personas con vértigo, ya que te ves al borde del acantilado a puntito de saltar… Así que mejor que el que quiera que vaya directamente a él en Tube Watcher. (fijaos alrededor del segundo 25 cómo el saltador mira a ver si se ha abierto la campana del paracaídas…)

El que pongo es del mismo salto pero menos impresionante.

Esto es lo que se conoce como salto base. Se escucha la respiración jadeante del saltador, producida por la “tensión” hasta decidirse a tirarse desde el acantilado. Después todo es paz y vuelo libre.

Saltar desde un avión es sin duda una experiencia que a muchos os apetecerá probar. Merece la pena hacerlo. Pero hacerlo desde un acantilado tiene algo más de riesgo, fundamentalmente por dos cosas, la primera es la proximidad de la pared y segundo la poca altura hasta el suelo.

La postura que llevan en el salto no es casual, con la cabeza hacia abajo, buscando penetración en el aire para separarse durante unos pocos segundos de la roca y, una vez logrado, abrir el paracaídas y esperar que lo haga correctamente. Por eso os sugería ver la cara de alegría del protagonista una vez que lo ha comprobado. En caso de fallo no hay tiempo de nada, así que ni se molestan en llevar un paracaídas de emergencia…

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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