(*) En todo el artículo léase padre como sinónimo de madre, y aplíquese el mismo amor a hija.
Hace tiempo leí en algún blog de los “especialistas” en blogs, que cuando uno habla de su familia en su blog, es porque está acabado como bloggero y no tiene ideas. Hoy voy a desmentir rotundamente semejante afirmación tan absurda. Y voy a hacerlo hablando de mi hijo.
A parte de ser EL MIO y por tanto extrtemadamente querido por mí, hoy se merece que hable de él.
En Primer lugar: por haber superado satisfactoriamente el 2º curso de Bachillerato, con lo cual está a punto de convertirse en UNIVERSITARIO en cuanto supere - que lo hará - las pruebas de SELECTIVIDAD que lo acreditarán como tal.
En segundo lugar: porque para aprobar todo el curso ha realizado un tremendo esfuerzo durante el último mes de curso. Claro que la ceguera de padre no me impide saber que se lo merecía por haberse mantenido muy relajado durante el resto del año. Sin embargo se comprometió a hacerlo y ha cumplido su palabra como un auténtico campeón.
En tercer lugar: Porque consiguiéndolo ha hecho que nuestra labor como padres “pesados” y “machacantes” haya obtenido el fruto que queríamos para él. Todos los padres y todas las madres deseamos lo mejor para nuestros propios hijos y, en el caso nuestro, deseamos legarles lo mejor que pueden tener en la vida: Su formación y desarrollo, como personas primero y como profesionales después.
Cuarto: Porque ha aprendido finalmente la lección que le faltaba por aprender en el colegio, y que luego se tendrá que aplicar en todas las facetas de su vida, de que: “sin esfuerzo generalmente no se obtiene ninguna recompensa”.
Quinto: Porque se ha ganado de sobras unas buenas vacaciones, incluyendo la famosa “Cita en Salou” que llevan practicando durante los últimos años los Bachilleres de Zaragoza y de otras ciudades españolas.
Sexto: Porque él ha sido capaz de demostrar a sus padres que se ha esforzado con más ahínco por no defraudar nuestra propias expectativas; ¡ y por ello se lo agradecemos de todo corazón !.
Séptimo: Porque, aunque sé que le avergüenza que hable de él en el blog, éste sigue siendo mi espacio donde transmitir a los amiblogs las “buenas nuevas” y no podía privaros de la gran alegría que siento.
Octavo: Porque quería chillar a los cuatro vientos que tengo un hijo estupendo y que yo no siento ninguna vergüenza de manifestarlo a todo el que quiera escucharme.
Noveno: Porque por encima de todo quiero a mis hijos más de lo que muchas veces soy capaz de hacerles sentir y así cualquier día se dará una sorpresa si es que llega a ver este post dedicado a él. Y por último y
Décimo: Para decirle sencillamente que : TU PADRE TE QUIERE Y HOY LE HAS DADO UNA GRAN ALEGRIA.
Si el autor del comentario con el que inciaba este artículo aún está convencido de que se me han acabado las ideas es que no tiene ni idea de lo que puede sentir un padre cuando ve crecer a un HIJO. De ser así le recomendaría que lea y relea este decálogo tantas veces como le haga falta hasta que lo comprenda.



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