Con mi mujer nunca me he aburrido, ni me aburro. Solemos estar siempre con amigos y con familia, ya que los adolescentes nos van abandonando poco a poco de sus planes. Pero de vez en cuando hacemos una escapada solos, a cualquier sitio sin importar a donde y charlamos y disfrutamos de la compañía cómplice. Nos basta mirarnos a la cara para saber qué queremos decirnos. Otra veces ni hablando nos entendemos. Pero procuramos disfrutar de todos los momentos que compartimos.
Yo soy más romántico que ella, así que me gustan estos atardeceres de la mano y sin decir demasiado extraigo todo lo que la vida nos ofrece de forma desinteresada, como por ejemplo este atardecer…ROMANTICO. Por eso te lo dedico.


Últimos Comentarios