Volar por placer

Ultraligero Aeroprakt A 22

 

Cuando alguien se dedica intensamente a una profesión, con entrega y pasión, obtiene normalmente la mejor recompensa que pueda tener un trabajador: la satisfacción del deber cumplido. No importa en qué tipo de actividad se desarrolle el potencial humano y el esfuerzo que requiere llegar a un nivel de excelencia profesional, porque la mentalidad es la misma en cualquiera de ellas.

En muchas profesiones es recomendable y necesario deshacerse del lastre del conocimiento, de la responsabilidad, y dejar unos momentos tan sólo para volver al origen de lo que fue un deseo o una ilusión. Creo que fue Picasso quien dijo que le había costado toda una vida aprender a pintar como un niño… 

En el arte muchas veces se nota la ruptura del creador con su propia técnica, con su estilo, para darse  libertad y dejar que su espíritu se exprese libre de las perturbaciones que impone el “oficio”, la perfección, o la calidad. Mi maestro, Damià Ramis me enseñó algunos lienzos en donde el pincel había “arrastrado” a la mano que lo sujetaba. Detrás de grandes novelas siempre habrá unas cuartillas arrinconadas en un cajón, llenas de poesías, que nadie leerá probablemente porque el alma desnuda del escritor se esconde en ellas de manera pudorosa.

A veces resulta muy difícil recordar los primeros momentos en los que iniciaste una andadura profesional sin nada más que ilusión. Incluso olvidamos el placer que produjo en nosotros el primer momento en el que logramos hacer realidad un deseo. Pero tenemos que volver a ese punto de partida para seguir reviviendo lo que nos trajo hasta el punto en que nos encontramos.

El pasado domingo, gracias a José Antonio y su avión, pude deshacerme de mucho plomo en las alas, olvidar y desechar todo lo superfluo y volar por volar, por placer. Dejarse arrastrar por un pequeño motor, dejar fluir el aire por el perfil del ala y sentir que estás de nuevo en el aire sin más… ¡ni menos!.

Cada vez que comienzo un curso con una nueva tripulación les hago la misma pregunta a los pilotos profesionales: ¿Qué es lo más importante para tí en un avión?. Es una pregunta trampa, claro está, porque vienen mentalizados para aprenderse la operación del avión en conjunto, motores, hidraúlico, tren de aterrizaje, eléctrico, y así cada sistema de la nueva aeronave que van a pilotar, y los procedimientos. Muy pocos o casi ninguno responde lo que yo espero hacerles sentir cuando acaban el curso, y es que vuelvan a recordar que lo único que de verdad necesita un avión para volar son LAS ALAS. 

 

 

 

 

Acerca de Carlos

Piloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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