Con esta locución latina (muy utilizada para vender relojes), se nos recuerda la brevedad del Ser, la celeridad con la que vivimos y lo corta que nos parece la vida cuando volvemos la vista atrás.
Estamos en un tiempo de cambios, de pérdida de los valores tradicionales, de búsqueda de nuevos objetivos y sobre todo de solucionar problemas absurdos. ¿Qué le importa la crisis a un Tuareg, o a un bosquimano?. cualquiera que VIVA una vida plena de NECESIDADES sólo se preocupará de sobrevivir o como mucho de cómo procurarse el sustento un día más. ¡ Ante la adversidad imaginación !.
Una vez más ABERRON, más conocido por Fogonazos me ha llevado a un interesante artículo en el que se habla de lo rápido que pasa la vida, de lo importante que puede llegar a ser vivir el momento presente, sin mirar hacia el pasado y sobre todo sin esperar el futuro CIERTO al que todos llegaremos, seguramente antes de lo que pretenderíamos.
Puesto que lo que escribe en el artículo Veinte Minutos en la vida de Eufrasia es lo suficientemente bueno como para entenderlo sin pensar, os lo enlazo para que mediteis un poquito sobre cómo hay que plantearse la existencia propia. Cada cual que busque su camino…
Sofi en ello estamos. Bien sabes los «sopetones» con los que topamos a menudo. Afortunadamente tú has encontrado la paz en Biescas y por ello te felicito. Un beso. Seguro que te gustya el artículo enlazado. Ya me dirás.
Vivir el momento esa es la clave de todo y la que mejor resulta. Me voy a ver el artículo de tu amigo. Un saludo