Despedida de año

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Caminaba despacito por la calle de Alfonso I en dirección al Pilar, cuando escuché una hermosa melodía sonando desde un violín. Las luces navideñas creaban un pequeño espacio abierto a los buenos sentimientos, mientras la gente cargada de bolsas encaminaba sus pasos hacia un lugar donde celebrarían la última cena del año 2014.
Nadie prestaba atención a una música callejera que apuraba los últimos minutos del año tratando -imagino- de obtener todavía alguna moneda con la que ayudar a afrontar el 2015 con más alegría.
Sentí una profunda tristeza por esa mujer con su violín a la que nadie parecía ver, ni escuchar, y yo quería despedir el año recordando a todos que nuestros sentimientos y deseos de felicidad deberían incluir también a los menos afortunados…
Preparé unas monedas, quería parar y escuchar un par de minutos de su música y hacerle sentir que alguien todavía era capaz de detenerse unos instantes para disfrutar de las notas que brotaban armónicamente de entre sus dedos.
Quise que esta foto fuese mi despedida de año en la red… pero como por ensalmo la música desapareció, las luces se tornaron bruma, y en el momento del disparo toda la magia se transformó en una realidad vulgar. Ella volvió su rostro de espaldas, puso su mano frente al objetivo e hizo enmudecer al violín. ¡Qué pena!.
Al acercarme a ella me espetó: “no se pueden hacer fotos” y le respondí con un lacónico ¿por qué?, y seguí camino a casa, con mi gente, a celebrar la nochevieja.
Aún guardo las monedas para otra persona que cuando pase me regale sinceramente su música en plena calle, y creo que nunca sabrá esta mujer que con un gesto suyo rompió algo más que un instante mágico y lleno de buena voluntad.
Que vuestros gestos durante este año inviten a los demás a ser felices. ¡Feliz Año 2015!.

Acerca de Carlos

Expiloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

2 pensamientos sobre “Despedida de año

  1. Hola Carlos,

    acabo de leer ahora esta entrada y tu conclusión que tuviste frente a su reacción. He pensado que quizá esa pobre mujer simplemente no quería que hubiera rastros de su triste realidad, que pudieran llegar a verse esas fotos por personas que ella nunca quisiera que las vieran.

    Saludos

    • No la critico, sencillamente las emociones surgen espontáneamente y son tan volubles como lo que describo. Un simple gesto puede cambiar toda la magia de un momento.

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