Fin de escalada

Estoy cansado de los nuevos vocablos que surgen de boca de cualquier político o escribidor y lo rápidamente que se vulgarizan, de tal modo que muy pocos utilizan en sus expresiones palabras sencillas y correctas y muchas menos aún de las consideradas como cultas o afectadas. En cualquier caso estos días se repite -hasta hacernos chirriar los oídos- una palabra que nadie sabe de dónde ha podido surgir y que han convertido en la única manera de explicar cómo recuperaremos la normalidad en nuestras vidas y qué tipo de comportamientos tendremos que adoptar a partir de que superemos la amenaza del Covid 19.

Desescalar» no aparece en el Diccionario de la RAE, y todos los que lo usan están cayendo en una postura cómoda por no buscar alternativas al significado que se le otorga gratuitamente a dicho palabro. No digo yo que no pueda aceptarse como parte de nuestra lengua, adaptando el lenguaje a una realidad que nos ha cambiado repentinamente demasiados conceptos y fundamentalmente que hasta el momento ha provocado la muerte de más de 24.000 personas, solamente en nuestro país. Pero mientras los ilustres miembros de la Academia tienen ocasión de darle o no su validez y considerar su inclusión en el diccionario antedicho, sugeriría la utilización de palabras tales como: descenso (si es que lo aplican centrándose en la parte de subida de una gráfica macabra de afectados por la pandemia), regresión, disminución, aminoración, o todas aquellas que vosotros considereis adecuadas a la idea de normalización y recuperación de nuestras vidas. (¡ojo, no usar retroceso porque paradójicamente su significado es el siguiente: 4. m. Recrudescencia de una enfermedad que había empezado a remitir).

Otra expresión de moda es la vuelta a una «Nueva normalidad». Si se considera que es una vuelta a algo implica que ya no es ninguna novedad, y si es algo nuevo no podemos calificarlo tampoco como normal, ya que no está considerado como habitual. Al margen de estas disquisiciones un tanto peregrinas, rogaría especialmente a los periodistas y comunicadores profesionales de cualquier medio, que vuelvan a rebuscar entre sus viejas nociones de estilo y repasar al menos algún que otro tratado de lengua y literatura española. Lo del diccionario, los sinónimos, la oratoria, la declamación, la gramática, la sintaxis, la ortografía, figuras estilísticas, y toda una batería de conocimientos lingüísticos que nos irían muy bien para enriquecer nuestra manera de expresarnos, en lugar de hacerlo día a día más pobre y vulgar.

Vamos a volver -espero que antes que más tarde- a llevar una vida en la que estaremos obligados a cambiar de forma de comportarnos, de relacionarnos con los demás con menos efusividad y mayor distancia (física no social), poco a poco nos iremos adaptando a una situación desconocida hasta el momento, y la vida seguirá abriéndose paso una vez más a pesar de las enfermedades.

El miedo también irá desapareciendo y acabaremos eliminando los kilos acumulados por causa del confinamiento y poca actividad física, la actividad económica tardará lo que sea en recuperarse y permitirá que el trabajo sea otra vez lo normal para la mayoría. Pero lo que no volverá será la vida de aquellos que la han perdido y los que todavía desgraciadamente podamos perderla antes de acabar con esta pesadilla vírica.

Por eso, por respeto a ellos, porque se merecen nuestro recuerdo y nunca el olvido, aprendamos a decir las cosas con la corrección debida, con cariño y afrontando lo que esté por venir de una manera antigua y llena de sentimiento. Descansen en paz. Su ausencia en nuestras vidas si que será por siempre algo a lo que no podremos acostumbrarnos y cada nuevo día seguiremos extrañandoles y ello nunca será NORMAL.

Acerca de Carlos

Expiloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

4 respuestas a “Fin de escalada”

  1. Completamente de acuerdo contigo.
    Personalmente me duele mucho que se mezclen nuestros fallecidos ( y bien digo nuestros) con discusiones acaloradas. Lo cual no quiere decir que no se hable de esta tragedia diariamente, incluso recordando el siniestro número, todos los días. Pero con profundo respeto y honrando su memoria siempre .
    Un saludo.

  2. Creo y no tengo ni idea, que lo suyo sería decir que ahora viene la bajada o el descanso, claro que la desescalada mola mucho más. Y si lo dijéramos en inglés, ya sería el no va más.
    ¡Con lo rico que es nuestro idioma…!
    Un saludo.

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