Juegos de guerra

 

 

Los niños (otros añadirían las niñas), imitan a los mayores y simulan y fantasean lo que ven, haciendo una réplica  a escala de lo que luego tendrán que desarrollar de «mayores».

Los juguetes han sido herramientas inocentes de muchos de estos juegos, aunque fueran pistolas que disparaban haciendo PUM con la boca, espadas recién cogidas de una rama caída, o una muñeca de trapo recosida por ser «la favorita».

Imitación, entrenamiento, diversión, imaginación, ejercicio, cualquier actividad servía para que un niño pasara un buen rato con los chavales de su panda.

La psicología aplicada en la didáctica acabó por arrinconar juguetes bélicos, sexistas, o «presuntamente» alienantes de unas mentes puras que había que orientar en el camino adecuado. Aparecieron un sinfín de juegos didácticos, con los que los papás se lo pasaban estupendamente, mientras que los niños enseguida marchaban a dar patadas a una piedra, y las niñas a saltar a la comba (a veces con niños), o mejor aún, a ver la televisión.

Hemos eliminado el instrumento, pero no hemos cambiado nuestros modos de comportamiento, ni nuestras actitudes (que luego imitarán los niños), haciendo que la violencia, presente en cualquier ámbito, el malhumor, la envidia, el rencor, la ira, etc. llenen el espacio infantil sin necesidad de objetos físicos. Su imaginación y su sensibilidad les hacen captar su entorno como esponjas ávidas de abosrber la vida de un solo trago.

Después vinieron las consolas, los juegos electrónicos, y por fin internet… ese paraíso donde encontramos TODO sin necesidad de imaginar. Juegos de guerra fué el título de una película, pero si ese título, tal cual, se pone en Google, la oferta de juegos es interminable. Lo dejo a vuetra discreción.

El vídeo de cómo unos niños imitan la realidad que viven es tremendo. Ha creado una gran polémica, ha saltado la alarma social, se ven vestiduras rasgadas, se vuelve la vista hacia otro lado o sencillamente se queda uno pensando ¿por qué?.

Estos niños están jugando, en el mundo que les ha tocado vivir, son la maqueta de los adultos, y utilizan (o son utilizados) las herramientas de que disponen para jugar. Youtube es el destinatario de todo aquello que cualquiera quiera exhibir, y muchos miles de personas hacen auténticas imbecilidades, cometen un delito y lo graban, sólo por colgarlo en la red…

Los niños del vídeo son solo niños, todavía, pero luego serán mayores (alguno no se hará viejo), y entonces habrán dejado de jugar para hacer lo que les hemos enseñado NOSOTROS.  Sí señores nosotros les hemos dado el guión y ellos sólo ponen la cara risueña de un muerto de  «mentirijillas».

Acerca de Carlos

Expiloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

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