La bula y el bulo

Bula: cuenta con numerosas definiciones o locuciones verbales recogidas en el Diccionario de la RAE, aunque he elegido la que aparece en último lugar por razones que todos habréis ya intuido.

1. loc. verb. coloq. contar con facilidades negadas a los demás para conseguir cosas u obtener dispensas difíciles o imposibles.

Bulo: de forma más modesta cuenta con una sola acepción en el mismo.

1. m. Noticia falsa propalada con algún fin.

En estos días que nos está tocando vivir -si estar aislados y recluidos se considera vida- en los que asistimos como espectadores pasivos a una interminable retahíla de noticias, informaciones, datos, estadísticas, gráficos, y millones de mensajes a través de todas las redes sociales habidas y por haber, deberíamos darnos cuenta de que somos incapaces de distinguir entre tanta contaminación audiovisual lo que tiene visos de realidad o se acerca a lo que para nosotros podría ser verdad, o sencillamente nos parece un absurdo, o una -si no mentira- verdad a medias, o no ajustada a lo que debería ser objetivamente cierto, o acertado.

Como estamos en un «presunto» Estado democrático, el Gobierno -en un alarde de proteccionismo paternal- ha creído conveniente acabar con este mal que nos ataca tanto o más que la propia pandemia del Covid 19. Si no fijaos que todos decimos ya, de un determinado video, artículo o imagen que «se ha convertido en viral» dada la repercusión y alcance que ha podido obtener y el «éxito» de difusión que ha alcanzado.

Para alcanzar su «benéfico» objetivo y protegernos de los malintencionados que se dedican a propalar falsedades, mentiras, o sembrar discordias innecesarias, ha decidido por «una-nimierdad» (sic) instaurar una nueva censura, o lo que es lo mismo, matar al mensajero. y eso por una insignificante palabra que solo necesita de una definición, o sea, BULO. Pero claro -y no creais que caigo en el estilo analfabeto/progre/inclusivo gubernativo- ante el bulo ellos anteponen u oponen su BULA.

¡Qué maravilla de discurso único el que emplea el presidente interino!. Digo discurso único, por ser precisamente uno solo el fin, que es ni más ni menos que la glorificación personal de sí mismo. Verle parlotear casi a diario en su canal personal (RTVE) , es siempre un acto de heroísmo como espectador/expectante, porque observar sus gestos tensos, contraídos los músculos faciales para endurecer la cara todavía más si cabe, y dar apariencia de autoridad, es una lección copiada del método artístico de Stanislavski, aunque los sentimientos no son susceptibles de ser ocultados y por mucho esfuerzo que haga su lenguaje no verbal indica que MIENTE como un bellaco. Esa mirada hacia la puntera de los zapatos, esa ceja que se dirige al lado contrario de su discurso, esa sonrisa sardónica…

Lo de único no hace referencia al mensaje que pretende inculcar, ya que hoy es esto, mañana lo opuesto, esta noche no se sabe, la próxima semana Dios dirá y su conocimiento de lo que ahora nos ocupa y nos preocupa aparenta ser nulo. Es desesperante ver cómo su estilo unipersonal de relatar las bondades de su ejercicio presidencial, se convierte en una suma de voluntades fallidas de otros actores, bien sean los presidentes de otras comunidades, los «expertos» a los que nadie ha conocido hasta la fecha, o los que no comulgan con sus ruedas de molino que reparte más prolijamente que ostias daba Jackie Chan en una película.

En fin no quiero agotar vuestra paciencia, otro día hablaremos del Gobierno, frase con la que Tip y Coll nos emplazaban a verles posteriormente, porque desgraciadamente habrá que hablar y mucho del mismo, y sobre todo cómo acabar con la amenaza que representan para la salud del pueblo español. Pero hay tantos temas que tratar, tantas mentiras que descubrir, tantos entuertos que desfacer, que creo bien merecerán de vuestra atención en otro momento, mis buenos sanchos.

Acerca de Carlos

Expiloto de líneas Aéreas, aficionado a las artes: Pintura, Literatura, Música, Fotografía, con ganas de divulgar aquello que he vivido a lo largo de mi experiencia profesional y humana..

4 respuestas a “La bula y el bulo”

  1. Lo bueno de Falconetti (el doctor Sánchez) es que como da esas explicaciones tan largas, tan largas, tan largas y aburridas y vacías y difusas y etéreas, y que por la noche se rectifican en el Boe y al dia siguiente se desmienten como nueva novedad novedosa, … al final no sabemos ni lo que podemos desayunar. Y… que no nos pueden multar porque todo es equívoco -cuando no lo habitual en él y su banda: mentira-, por lo que no nos podrán poner ninguna multa que al final debamos pagar. Es decir que protejámonos como queramos y podamos ya que Falconetti y su banda solo cuidan por su salud, y salgamos los estabulados ciudadanos a estirar las piernas cuando podamos dar con una «gatera».

    • En ello andamos, queridísimo Pedro.
      Este hampón, con hechuras de perdonavidas, tendrá que aguantarse sobre los hombros unos miles de difuntos a lo largo de una -esperemos- larga vida.
      Claro que el «cheposo» le ha hecho la cama con «petaca» y entre ellos dos y sus secuaces separatistas, con aquellos que nunca han sentido culpa por otros muertos víctimas de terrorismo, y hasta un «cazurro» que decía que hay una ciudad que existe (no la nombro por no desacreditarla), y otros piezas republicanitos de banana split, la han liado más gorda que el pollito. Así que habrá que hacer que sea verdad eso de que «¡CON ESTOS ACABAMOS TODOS JUNTOS!».

  2. Carlos, te superas cada vez.
    Te leo con mucho gusto, reflejas perfectamente en tus escritos, lo que pensamos una gran mayoría de personas de buena fe.
    Vamos, de personas normales.
    Tu cuidada gramática, es muy de agradecer y más en los tiempos que corren, del todo vale.
    Pero lo que importa es el mensaje.
    Muchas gracias.
    Y ya estamos esperando que nos mandes más.

    • Gracias María Teresa te he dejado sin apellidos, porque prefiero que mis amados comentaristas sigan en el anonimato. No obstante la responsabilidad, de lo que publico es mía, y así sería siempre y cuando la Stasi hubiera muerto y nunca desenterrada.
      Siempre anima que tus palabras coincidan con alguien más, pero a mí los halagos me ruborizan, y me persigue siempre el que me recuerda lo que pinto aquí: «Respice post te! Hominem te esse memento!». resumiendo Memento mori .
      Dejo de tu mano el latín… 😉

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